Una pedida de mano en pleno corazón de Los Indianos se convirtió este lunes en uno de los momentos más comentados del Carnaval de Santa Cruz de La Palma, después de que las cámaras de la Televisión Canaria captaran la escena en mitad de la multitud que llenaba de blanco las calles de la capital palmera.
Tal y como se aprecia en las imágenes emitidas por el ente público, el joven se arrodilló en plena celebración y sacó un anillo para pedirle matrimonio a su pareja, que aceptó la propuesta entre aplausos y vítores de los presentes. Tras el ‘sí’, ambos se fundieron en un beso mientras decenas de asistentes, sorprendidos por la escena, celebraban el momento.
Una pedida de mano en medio de Los Indianos
La pedida tuvo lugar durante una de las ediciones más multitudinarias e internacionales de Los Indianos, que congregó a más de 70.000 personas entre residentes y visitantes, según datos del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.
En una jornada en la que la ciudad llegó a triplicar su población habitual, la afluencia de turistas extranjeros se vio reforzada por la escala de dos cruceros transatlánticos en el puerto palmero.
Los viajeros del Mein Schiff Relax, con cerca de 4.000 pasajeros a bordo, y del Spirit of Discovery, con casi un millar de turistas, se sumaron desde primeras horas a la tradicional marea blanca que tomó las calles de la capital, ataviada con trajes de indiano y envuelta en una nube de polvos de talco.
Más de 70.000 personas en una edición multitudinaria
La programación del día había arrancado desde las 10:30 horas con el recibimiento de la Negra Tomasa en el Recinto Central del Carnaval, mientras en el atrio del Ayuntamiento se desarrollaba el tradicional acto de ‘La Espera’, antes de que la Plaza de España fuese rebautizada simbólicamente como Plaza de La Habana.
Este año, además, la característica polvareda que envuelve cada edición de Los Indianos se vio acompañada por la presencia de calima, que contribuyó a crear una atmósfera densa y blanquecina en el entorno urbano, aportando una estampa singular a una jornada que volvió a convertir a Santa Cruz de La Palma en el epicentro del carnaval atlántico.







