Ricardo Acosta Alonso, docente de matemáticas y educación física, y director del Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) La Vega, en Icod de los Vinos, fue galardonado con el premio Educa Abanca a Mejor Docente de España, por su cercanía con el alumnado y la implicación de las familias, así como su compromiso, trabajo, investigación e innovación con la implementación de proyectos de enseñanza.
Desde 2020 la candidatura de Ricardo Acosta está presente entre los miembros del jurado, y el año pasado ya fue segundo. Son las familias del centro quienes presentan su candidatura, la plataforma Educa Abanca realiza un seguimiento y un plazo de presentación de méritos de los dos últimos cursos escolares. Para Acosta, este reconocimiento “no es solo un premio individual, sino también de los niños y niñas, las familias y todo el equipo docente del CEIP La Vega, que son el reflejo de una comunidad que cree en la educación con ilusión, compromiso y trabajo en equipo”. Recuerda con emoción y orgullo el recibimiento en el centro por parte del alumnado y los compañeros.
Cuestionado por los méritos para ser merecedor de este galardón, Acosta señala que “lo que hago cada día desde hace muchos años es poner el máximo de empeño, sobre todo en el alumnado. Educa valora muchísimas cosas y méritos, como los premios de innovación educativa a nivel nacional que obtuve en varios proyectos, escribir libros, investigar y publicar artículos científicos relacionados con la educación, la formación docente, las ponencias en congresos o el colaborar con diferentes ONG, por el bienestar del alumnado”. Reconoce que “soy muy activo, es mi forma de ser y de entender la educación”.
Hace 10 años Ricardo Acosta llegó al CEIP La Vega, en el que con su trabajo y dedicación ha marcado la diferencia, un trato individualizado al alumnado y a la familia, donde conocía a cada alumno y su situación. “Es verdad que no es lo mismo tener 32 que más de 200 alumnos, pero todavía tengo la sensación y la percepción de que sigo tratando de manera individual a cada alumno, pero la verdad es que me cuesta más mantener ese trato más personalizado. Los que llevan muchos años estaban acostumbrados a que cuando pasaba cualquier cosa, Ricardo lo resolvía, éramos una familia, y ahora ya me cuesta llegar con tantas familias. Cuando empecé era director, jefe de estudio, profesor, secretario, administrativo y conserje, hacía todas estas funciones, y hoy en día he podido delegar, en la jefa de estudios, la secretaria y una administrativa que viene un día a la semana”.
Cuestionado por cómo motivar al alumnado en una asignatura como las matemáticas, Ricardo Alonso reconoce que “la imparto a través de proyectos de ajedrez, de robótica, de realidad virtual… Son proyectos motivantes más divertidos. La manera tradicional de impartir clase ha cambiado, aunque hay profesores que se implican más que otros a la hora de este cambio, tenemos que preparar a los niños para la sociedad actual. ¿Y cómo se trabajan todas las profesiones actualmente? Pues se trabajan por equipos, de manera colaborativa, e intentamos que todas las asignaturas sean así, en trabajo cooperativo, con grupos reducido y, sobre todo, mantener su atención y motivación”.
Investigación
Ricardo Alonso dedica muchas horas a la investigación metodológica. “Hace años incluí el proyecto del ajedrez Ajeduca, porque me parecía muy interesante que estuviera de manera obligatoria en los centros, sobre todo por la capacidad de mejorar la resolución de problemas, etc. Con los años el ajedrez lo fusioné con la robótica y con herramientas TIC, en el proyecto que se denomina Ajebótica Educativa. Los niños no solo aprenden ajedrez sino que con la unión de la robótica y el pensamiento computacional, se enfrentan en tableros a través de robots que tienen que programar para que se muevan como piezas de ajedrez”. Ambos proyectos fueron premiados a nivel nacional y “diferentes entidades nos ayudaron en la compra de material (tableros de ajedrez, pantallas, tablets, una pizarra digital, impresora 3D), y así impulsar la investigación y el aprendizaje del alumnado”.






