El Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife se fue llenando de público a partir de las 20.30 horas de la noche. Mientras los asientos se iban ocupando, la organización intentó nuevamente la Kiss Cam, tal y como ocurrió en la Gala Inaugural “Besos con azúcar!!!!”. Sin embargo, en un público tan amplio, el efecto pasó desapercibido.
Poco después de que la voz de Yeray Piñero, del equipo artístico, anunciara que quedaban veinte minutos para el comienzo, las aficiones comenzaron a hacer ruido. A las 21.11, la práctica totalidad de los asientos estaban ocupados. A las 21.23, se apagaron las luces del Recinto y se encendieron las de los móviles en sillas y gradas; con el escenario llenándose de figurantes.
Tres minutos antes de que los Ritmos Latinos inundaran la obertura con un popurrí, las pantallas se iluminaron con un reloj que anunciaba la cuenta atrás; desvelando alguna sorpresa, como la de la cantante Naomi, que actuaría en una estrella suspendida en el aire.
El público rompió en aplausos justo antes de que comenzara la primera nota musical. De repente, la estrella cobró vida, dando inicio a la obertura que, a modo de mashup reunió en el escenario versiones de algunos clásicos de referencia con artistas locales como David Afonso, con Oye mi canto y un espectacular Jadel interpretando Como la flor, de Selena Quintanilla. Turno del mariachi, la cumbia acompañada por bailarines de comparsa y, para no dejar fuera ningún ritmo latino El Talismán, de Rosana, versionado por Árgel Campos en tango. Pero el escenario lucía vacío. Hasta que salieron a resolverlo los grupos coreográficos, dando comienzo de verdad a la Gala.
Y entonces, llegó la Bossa Nova con el esplendor de las comparsas, que se llevan en carroza a la cantante Anaé, espectacularmente ataviada cual reina del sambódromo; otro momento de remontada cuando las comparsas llenan el escenario de hombro a hombro. La obertura parece querer despegar, con todos los artistas juntos haciendo otro popurrí de versiones que queda un poco deslucido en cuanto a figurantes en el patio de butacas, pero sigue sin emocionar. El principio de la Gala, que sabe a antaño, se salva cuando aparecen Los Cuatro interpretando Baila la calle, el tema oficial del Carnaval.
Tras el primer desfile de candidatas, donde la más aplaudida y vitoreada fue Leire García Santana, con la fantasía Confía, de Jorge González, la noche parecía aún falta de emociones. Ni siquiera Danzarines Canarios y Joroperos lograron conectar con el público, en unas actuaciones que acaban en seco, sin hilar.
Con el segundo bloque de candidatas, llegó ella. Ceci Wallace (Cecilia Esther Díaz Hernández) y sus Sueños de Cristal lograron el efecto wow con sus lámparas, que se iluminaron en cuanto se abrieron las puertas del escenario. Emocionante su performance, con una versión de Puedes llegar, de Gloria Estefan, y logra la primera ovación unánime de la noche.
Después de este bloque, las rondallas figuraron “pasito para un lado, pasito para el otro”, mientras Pancho Corujo entonaba Siboney; en un número estático en el que el público aprovechó para estirar las piernas. Quedó la sensación de que se podría hacer otra cosa con nuestras rondallas.
La Gala transcurrió tan rápida como la inaugural y sin un momento de respiro pasó el último bloque de candidatas para dar paso a una nueva actuación de Los Cuatro, en riguroso playback, que le quita encanto.
En la segunda canción, salen también enlatadas y desfilando las Agrupaciones Musicales, que acompañan al grupo con versiones de Burbujas de Amor y Ahora te puedes marchar.
A continuación, La Fufa y luego Cariocas, en una sucesión de actuaciones hiladas por dos frases de los presentadores. Pero el público de la Gala es agradecido y se levantó a bailar cuando Manny Manuel, exultante y al fin con voz en directo, rompió con su repertorio desde el patio de butacas mientras el escenario se llenaba, una vez más, de comparsas.







