Forman un colectivo de voluntarias que predica con el ejemplo. Lo integran ciudadanas –la mayoría son mujeres- de hasta 18 nacionalidades distintas que cada martes y viernes, a las 16.30, “siempre en las últimas dos horas de luz”, salen a la calle a limpiar, pintar, podar y arreglar desperfectos en Costa del Silencio. Lo llevan haciendo desde hace casi dos años y medio, tal como ha contado este periódico en varios reportajes.
Entre sus acciones figuran la reparación del histórico minigolf de Ten-Bel (el primero que se construyó en Tenerife), que llevaba 30 años en ruinas, y la creación de una biblioteca abierta gratuita en el parque -también restaurado por ellas- donde en los años setenta y ochenta un tren infantil recorría el recinto cargado de niños.
La labor de Costa del Silencio Limpio, la asociación creada y liderada por Hannelore Ottevaere, ciudadana belga que sembró la semilla de este movimiento vecinal una tarde de verano de 2023 al salir a limpiar junto a su hija el entorno de la urbanización Chayofita, ha encontrado eco en un periódico local de Minneapolis, en Estados Unidos, la ciudad que ha exportado al mundo las imágenes de agentes del ICE sembrando el terror entre la comunidad migrante y acribillando a balazos al enfermero Alex PrettiEn las antípodas de las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas se encuentran personas como Wanda, ciudadana portorriqueña con la nacionalidad estadounidense y vicepresidenta del colectivo de Costa del Silencio, que llegó a ser elegida, en 2022, Voluntaria del Año en Minneapolis, ciudad en la que residió durante tres décadas y a la que el periódico Mill City Times, que se ocupa de la actualidad de los barrios de Minneapolis, le hace un seguimiento, ahora como residente en Tenerife.
La publicación, acompañada de cinco fotografías de miembros de la asociación en plena faena, destaca el origen del colectivo ciudadano -hoy formado por 55 miembros- y su creciente implantación social en el sur de Tenerife a través del trabajo que desarrolla en las calles dos veces por semana. “Creo que lo que hemos logrado es realmente extraordinario”, afirma Wanda al periódico.
TÓMBOLA BENÉFICA
Hannelore, Wanda y una veintena de voluntarias de Costa del Silencio Limpio volverán hoy a salir a la calle en su incansable tarea de borrar las huellas del incivismo y la desidia. Esta tarde toca la zona de Montaña Amarilla, después de reformar la escalera de la calle Zeus, un punto clave del paseo marítimo, su última acción altruista. Entre un zafarrancho y otro preparan una tómbola el próximo 28 de febrero que les permita costear la compra de material. En la iniciativa colaboran los establecimientos de la zona, que aportan cheques regalo de diversa cuantía. Será una oportunidad para reconocer y valorar la meritoria labor de este grupo de voluntarias belgas, italianas, alemanas, francesas, austriacas, nórdicas y latinoamericanas, entre otras procedencias, que, casi dos años y medio después, siguen echando en falta la incorporación al grupo de algún ciudadano canario. “Les esperamos con los brazos abiertos”, aseguran.






