La proliferación de cadáveres de cotorras ha movilizado a un grupo de vecinos del núcleo aronero de Costa del Silencio, que denuncia lo que consideran una “matanza indiscriminada” de estas aves y exige a las administraciones que pongan en marcha mecanismos de control.
“Personalmente me he encontrado entre 20 y 30 aves muertas. Las limpian y desaparecen”, relata uno de los residentes que ha decidido alzar la voz frente a una situación que, sostienen, “se ha vuelto insostenible en términos de convivencia ciudadana y salubridad”.
Afirman que las aves, habituales en la zona desde hace años, forman parte del paisaje sonoro y visual del lugar. Los promotores de la denuncia apuntan a un sector del vecindario que, aseguran, “estaría hostigando activamente a los animales, ya sea tirando piedras o buscan maneras para atraparlos”. “Estamos preparando un escrito para remitirlo a quien competa”, afirman.
Consultado al respecto, el Ayuntamiento de Arona traslada que las actuaciones relativas al control de especies exóticas invasoras no son competencia municipal, sino del Gobierno de Canarias.
Desde el Área de Bienestar Animal se aclara, además, que la institución “no dispone de información oficial ni ha recibido solicitud” en relación con los hechos denunciados.







