El Gobierno de Canarias da un paso decisivo en la protección de su patrimonio natural. El municipio palmero de Tijarafe ha sido el escenario elegido para el despliegue de un sistema pionero de detección precoz de incendios forestales, una herramienta tecnológica que promete transformar la gestión de emergencias en el Archipiélago.
El proyecto consiste en la instalación estratégica de 39 sensores inteligentes en zonas boscosas, capaces no solo de alertar sobre la presencia de llamas en tiempo récord, sino de generar una base de datos constante para predecir riesgos futuros.
La iniciativa ha sido presentada por el viceconsejero de Emergencias, Marcos Lorenzo, acompañado por la consejera insular de Medio Ambiente, Mónica Gómez, y la alcaldesa de Tijarafe, Yaiza Cáceres.
Tecnología de vanguardia
La elección de La Palma como punto de partida no es casual. Según explicó Lorenzo, la Isla cuenta con una de las mayores masas forestales en relación a su territorio, lo que la convierte en el laboratorio ideal para este despliegue.
Los dispositivos se ubicarán en el entorno del Barranco del Garome y estarán plenamente operativos en un plazo aproximado de seis semanas.
Este “escudo digital” está diseñado para funcionar en las condiciones más adversas. Los sensores analizan de forma autónoma variables críticas como el aumento de la temperatura, la emisión de gases, la humedad y la presión relativa.
Lo más disruptivo es su capacidad de comunicación: el sistema utiliza una red propia e independiente que garantiza el envío de datos incluso en zonas donde no hay cobertura móvil ni acceso a la red eléctrica.
Un cerebro de datos contra el fuego
La potencia de este sistema, implementado por la empresa Securitas, reside en su capacidad de integración. Los datos de los sensores se cruzan en tiempo real con:
- Información meteorológica (viento y precipitaciones).
- Imágenes de satélite sobre el estado de la vegetación.
- Análisis de la orografía y topografía del terreno.
“El objetivo es transformar la manera en que las Islas afrontan los nuevos retos en materia de emergencias”, señaló el viceconsejero.
Además, la plataforma permite la geolocalización de los recursos de extinción, facilitando la toma de decisiones a los equipos de mando al conocer exactamente dónde se encuentran los efectivos en cada momento de la incidencia.
Con este despliegue, Tijarafe se sitúa a la vanguardia de la seguridad forestal, implementando un modelo que el Ejecutivo autonómico pretende que sirva de referencia para el resto de las islas con alto riesgo de incendios.








