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Julio Torres, escritor y periodista, sobre el mejor chocolate de Semana Santa tinerfeña: “Hay que dejar reposar antes de servir”

El investigador y periodista Julio Torres desvela en su libro 'Mis recetas laguneras' el paso imprescindible para lograr la textura perfecta en la cita más esperada del año
Julio Torres, escritor y periodista, sobre el mejor chocolate de Semana Santa tinerfeña: "Hay que dejar reposar antes de servir"
"Hay que dejar reposar antes de servir", la clave de Julio Torres para el chocolate perfecto

La Semana Santa de La Laguna no se entiende sin sus silencios, sus tronos de plata y, por supuesto, ese aroma a cacao que inunda las calles en las horas más frías. El investigador, periodista y escritor Julio Torres Santos, una de las figuras que más ha buceado en el ADN de la Ciudad de los Adelantados, acaba de publicar una joya literaria y culinaria: Mis recetas laguneras. En esta obra, Torres pone fin al debate sobre cómo conseguir la textura ideal del dulce más buscado, lanzando una sentencia clara sobre el chocolate de Semana Santa: la clave definitiva no está solo en la mezcla, sino en el tiempo.

“Hay que dejar reposar antes de servir”, afirma con rotundidad el autor. Este pequeño gesto, a menudo ignorado por las prisas de la Madrugada, es lo que permite que los sabores se asienten y que la densidad del chocolate alcance ese punto “hogareño” que tanto reconforta cuando el termómetro baja en Aguere.

El valor del patrimonio intangible en la cocina lagunera

Para Julio Torres, las recetas que se han transmitido de generación en generación en las casas y conventos de la ciudad desde el siglo XVI son un tesoro que debe protegerse. “Las recetas que conserva La Laguna forman parte de un patrimonio intangible importantísimo”, asegura. El chocolate, en particular, está ligado a la soledad del Señor de La Laguna y a la hospitalidad de los vecinos que abrían sus puertas para ofrecer una taza caliente a los devotos.

El chocolate de Semana Santa de La Laguna es el resultado de siglos de perfeccionamiento en las cocinas familiares. Gracias a la labor de Torres, estas fórmulas han salido del ámbito privado para convertirse en un legado compartido. Pero, ¿qué hace que este chocolate sea diferente a cualquier otro?

La receta de los 3 ingredientes y el paso maestro

La elaboración que propone Julio Torres destaca por su sencillez técnica, lo que pone aún más énfasis en el proceso manual y el timing. Los ingredientes son básicos: 2 litros de leche, una tableta de chocolate a la taza y una cucharada de maicena.

El proceso dictado por el experto comienza hirviendo la leche a fuego suave (reservando un poco para diluir la maicena). Una vez que rompe el hervor, se añade el chocolate en trozos y se remueve a fuego medio hasta su total disolución. Tras añadir la maicena y permitir que rompa el hervor de nuevo, se mantiene apenas dos minutos al fuego. Es aquí donde entra el consejo de oro de Torres: el fuego se apaga, pero la taza no se llena. El chocolate debe descansar. Este reposo permite que la maicena termine de actuar y que el cacao despliegue todo su potencial aromático sin quemar el paladar.

Un aliado contra el frío de la Madrugada lagunera

“Es costumbre lagunera que para paliar la soledad del Señor de La Laguna, lo acompañemos en la Madrugada. Hace un frío tremendo”, recuerda Julio Torres. Ese chocolate, servido con buñuelos o cañitas, es el combustible que permite a los fieles aguantar el paso de las horas. El autor recalca que el éxito de este plato se debe a la generosidad de los vecinos que conservaron estas joyas en sus hogares.

La inclusión de esta receta en el libro Mis recetas laguneras busca que la tradición no se pierda en un mundo de productos instantáneos. Al seguir el consejo de “hay que dejar reposar”, el cocinero no solo está siguiendo un paso técnico, sino que está respetando el ritmo pausado de la historia de La Laguna.

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