La segunda jornada de huelga convocada por los médicos, especialistas y residentes para protestar contra la propuesta del Ministerio de Sanidad para la reforma del Estatuto Marco ha tenido un seguimiento en Canarias de un 12,35%, según el Servicio Canario de la Salud (SCS), y del 54% de los trabajadores según los sindicatos, en el conjunto de los ámbitos de la Atención Primaria y de la Hospitalaria.
Frente a la sede de la Subdelegación del Gobierno en la capital tinerfeña, un centenar de médicos, especialistas y residentes se concentraron en demanda de un Estatuto Propio para el colectivo, la eliminación de las guardias de 24 horas y la mejora retributiva de las mismas, así como otras reivindicaciones que continúan pendientes de cumplir por el SCS de los acuerdos de fin de huelga de 2023, como son la equiparación de la carrera profesional a la media de las tres mejores comunidades para todas las categorías del SCS; o el traslado abierto y permanente.
El secretario de CESM Canarias, Levy Cabrera, confirmó que el próximo 30 marzo se reunirán con el director del SCS, Adasat Goya, una cita en la que previamente están intercambiado documentos con medidas para mejorar la Atención Primaria, los servicios hospitalarios o la petición de nuevas infraestructuras en Tenerife, con la construcción de un gran hospital en la zona de Hoya Fría, y que tanto el del Sur como el del Norte empiecen a funcionar como verdaderos hospitales antes de las elecciones. Recalcó la equiparación de la carrera profesional como está pactado desde 2023 a la media de las tres mejores; la movilidad, traslados abiertos y permanentes, ya la convocatoria de oposiciones cada dos años para consolidar a los profesionales de 30 a 40 años en Canarias. “Todas estas medidas son para mantener una Sanidad Pública de calidad como la tenemos ahora, con sus defectos”.
Denunció que en los próximos años habrá especialidades y actividades que no se hagan en Canarias y habrá que enviar a los pacientes a la Península, como ya se hace en intervenciones de cirugía plástica derivando al Vall d’Hebron.
Los sindicatos todavía esperan una llamada de la ministra de Sanidad o del presidente del Gobierno para empezar a dialogar y negociar. Sobre el Estatuto Propio reconoció las especiales condiciones de formación, habilidades, conocimientos, competencias y responsabilidad asistencial, deontología, civil y penal de los médicos y especialistas.
Mientras que sobre la jornada de guardia, no debe ser superior a 15 horas, recalcando que “no es seguro para los pacientes” ser atendidos por un profesional cansado, no computan como tiempo trabajado a la hora de jubilación.







