Santa Cruz de Tenerife recupera uno de sus latidos culturales más profundos. El Cabildo de Tenerife ha firmado este lunes el acta de replanteo que marca el inicio oficial de las obras de consolidación del Teatro Baudet. Esta intervención se presenta como el movimiento definitivo para salvar de la ruina a uno de los edificios más representativos de la capital tinerfeña.
El ambicioso proyecto, liderado por la Consejería de Cultura, Museos y Deportes, cuenta con una inversión pública de 1.866.954 euros. Las obras, que tienen un plazo de ejecución de doce meses, han sido adjudicadas a la empresa Desarrollos e Iniciativas Canarias SL (Deica), tras un complejo proceso administrativo que inicialmente quedó desierto.
Un paso decisivo contra el deterioro
El vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, ha destacado la relevancia histórica de este lunes para la isla. Según Afonso, el inicio de los trabajos supone “un paso decisivo para frenar el deterioro del Teatro Baudet y garantizar su conservación”. El mandatario insistió en que esta actuación es prioritaria para proteger el valor arquitectónico y cultural de un espacio que reside en la “memoria colectiva” de miles de tinerfeños.
Las actuaciones técnicas previstas no son menores. El plan incluye la rehabilitación estructural integral del inmueble, la impermeabilización de sus cubiertas y demoliciones controladas de aquellos elementos que suponen un riesgo. Además, se procederá a la restauración de la fachada y la protección de sus cerchas originales, documentando cada paso para respetar la esencia del edificio.
El “estilo Torre Eiffel” en el corazón de Tenerife
El Teatro Baudet es mucho más que una sala de espectáculos. Inaugurado en mayo de 1944, es una de las obras magnas del arquitecto tinerfeño José Enrique Marrero Regalado. En su época dorada, presumió de ser el cine más grande de Canarias, con una capacidad asombrosa para 1.200 espectadores.
Lo que pocos conocen es su singularidad técnica: su estructura incorpora vigas remachadas, una solución constructiva idéntica a la empleada en la Torre Eiffel de París. Este detalle lo sitúa como un ejemplo excepcional del patrimonio industrial y arquitectónico del siglo XX en el Archipiélago.
Hacia un nuevo espacio polivalente
Por su parte, el consejero insular José Carlos Acha ha subrayado que esta intervención responde a un firme compromiso con el patrimonio público. La meta final es ambiciosa: devolver a la ciudadanía un espacio emblemático en el centro de Santa Cruz, pero adaptado a la modernidad.
“La recuperación del Teatro Baudet permitirá concebirlo como un espacio polivalente para nuevos usos culturales”, explicó Acha. Tras años de exposición a las inclemencias meteorológicas y un abandono que amenazaba con su pérdida definitiva, el Baudet se prepara para abrir un nuevo capítulo en su historia. Las máquinas ya están en marcha para que, en un año, el gigante de la arquitectura santacrucera vuelva a sostenerse con orgullo.






