La asociación vecinal El Perenquén aseguró ayer que no entrará en una confrontación entre barrios respecto a su propuesta de convertir el edificio Diego Crosa, ubicado en el barranco de Santos de la capital, en un nuevo albergue municipal. Una propuesta que ha rechazado el colectivo de vecinos La Arboleda, que engloba a los residentes de Salamanca, Uruguay y Las Acacias.
Este inmueble, ahora vacío, se transformará en un polo digital para acoger empresas de animación digital y videojuegos, un anuncio realizado por el Ayuntamiento de Santa Cruz y para el que se destinará 1,4 millones de euros.
La presidenta de El Perenquén, Silvia Barrera, señaló que “respeta” la opinión de los vecinos donde se plantea el recurso alojativo, pero “la responsabilidad de elegir ubicaciones, dotar de recursos y coordinar políticas de inclusión es exclusivamente de las administraciones. No vamos a permitir que el Ayuntamiento o el Gobierno canario se excusen en conflictos vecinales para seguir sin actuar”.







