Anaga está en pie de guerra. Los vecinos de los diferentes caseríos del Parque Rural, junto a comerciantes de la zona, ya no aguantan más la masificación de coches que invade cada día los accesos al Macizo de Anaga, un espacio declarado Reserva Mundial de la Biosfera que, en los últimos años, se ha convertido en un reclamo “sin control” para miles de visitantes.
Hartos de padecer, día si y otro también, atascos y colas que les impiden hasta salir o llegar a sus propios hogares o comercios, e impulsados por la “pasividad y falta de control y gestión institucional a este problema”, los residentes han convocado una manifestación para el próximo día 14, de 11.00 a 13.00 horas, en la Cruz del Carmen, donde ocuparán y cortarán la vía TF-12 en dicho intervalo de tiempo.
Los convocantes ya han solicitado los correspondientes permisos para llevar a cabo la protesta ante la Subdelegación del Gobierno de la provincia tinerfeña ante la indignación vecinal derivada por la ausencia de soluciones por parte de Cabildo de Tenerife, a quien culpan de obligarlos a radicalizar las protestas.
“Llevamos más de dos años reclamando, con escritos y reuniones con las instituciones públicas, incluidos los ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna, que se apliquen medidas de control del tráfico y de refuerzo policial en la zona, al menos desde el cruce del Batán con la Cruz del Carmen, pues ante los numerosos coches y guaguas de turismo que acuden diariamente, que además aparcan en arcenes y espacios prohibidos, la carretera queda bloqueada, impidiendo hasta el paso del micro que lleva a los niños a las escuelas unitarias o las ambulancias”.
Los vecinos ya han comenzado a preparar su lucha en defensa del patrimonio natural y hasta han elaborado un vídeo denuncia en el que alertan de que “Anaga no se merece el trato que está recibiendo. Ya el Parque Rural y las playas de la zona están dando señales de alerta. Turismo sí, pero de una manera controlada, respetando el ecosistema y la calidad de vida de sus habitantes”, subrayan los afectados.
“Seguimos de mal en peor. Lo que sucede en Anaga ya es de auténtica vergüenza, pues ni la patrullas de la Policía Local para el control del estacionamiento y de las aglomeraciones de vehículos y visitantes que nos prometieron se ha hecho realidad”.






