Un total de 25 perros guía de la ONCE acompañan en la actualidad a personas ciegas en la provincia de Las Palmas (23 en Gran Canaria, uno en Fuerteventura y otro en Lanzarote). Estos animales no son mascotas; son los ojos de quienes no pueden ver, aportando plena autonomía y seguridad. Sin embargo, la organización ha detectado un error común que se repite en establecimientos de las Islas: el desconocimiento de su derecho legal de acceso.
Con motivo del Día Internacional del Perro Guía, los usuarios en Canarias han alzado la voz bajo el lema ‘Perros Guía, sí’. El objetivo es recordar que estos animales tienen derecho a entrar en cualquier establecimiento de alimentación, como fruterías, carnicerías, pescaderías o supermercados, en igualdad de condiciones que cualquier otro ciudadano.
Un derecho amparado por la Ley de Bienestar Animal
El error de impedir la entrada a estos animales suele nacer del desconocimiento normativo. Tanto las leyes de la comunidad autónoma como la vigente Ley de Bienestar Animal reconocen el derecho de las personas usuarias de perro guía a acceder a lugares públicos o de uso público. Esto incluye específicamente los comercios al por menor y mercados de alimentación.
En ocasiones, este desconocimiento genera situaciones de tensión no solo con los propietarios de los locales, sino también con otros clientes que se sienten molestos por la presencia del animal. La Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG) subraya que este acceso:
- No puede conllevar ningún gasto adicional para la persona ciega.
- No puede estar limitado por cupos, aunque ya existan otros animales de compañía en el recinto.
Más allá de los supermercados: transporte y ocio
El derecho de estos 25 canes en la provincia oriental se extiende a prácticamente todos los ámbitos sociales. Es obligatorio permitirles el acceso en establecimientos de restauración, centros sanitarios, educativos, deportivos y religiosos.
Asimismo, el derecho es total en los medios de transporte: taxis, VTC, guaguas, metro, barcos y aviones. Las únicas excepciones reales donde el acceso está restringido son las zonas de manipulación de alimentos (cocinas), quirófanos, atracciones de feria y el agua de las piscinas.
Salud y adiestramiento: Máxima seguridad
Otro error frecuente es dudar de la higiene o el comportamiento del animal. Los perros guía cumplen requisitos de salud mucho más estrictos que cualquier perro de compañía. Reciben vacunación anual contra la rabia, desparasitaciones periódicas y cuentan con un certificado veterinario oficial que garantiza que no padecen enfermedades transmisibles.
Además, están adiestrados para reconocer obstáculos, marcar bordillos, buscar asientos libres y, lo más importante, practicar la desobediencia inteligente: el perro ignorará una orden de su dueño si ejecutarla pone en peligro su integridad física, como cruzar ante un vehículo silencioso.
Un vecino más en la sociedad canaria
Para dar visibilidad a esta realidad, la ONCE ilustrará cinco millones de cupones con la imagen de una persona ciega en una frutería junto a su perro. La Fundación, con más de 35 años de historia, ha facilitado ya cerca de 4.000 perros en toda España, integrándolos como un vecino más en la convivencia diaria.
La labor de las familias educadoras durante el primer año de vida de los cachorros garantiza que estos perros no muestren agresividad y tengan una enorme voluntad de trabajo, convirtiéndose en una herramienta de inclusión social y autonomía personal insustituible.






