La situación de las listas de espera sanitarias en Canarias ha generado una nueva ola de indignación tras conocerse un caso denunciado este lunes en COPE Tenerife. Un menor de 12 años, con un diagnóstico preliminar de posible escoliosis, ha recibido una cita para rehabilitación programada para el año 2028.
Esta demora de dos años ha sido calificada como una “golfería” por Guillermo de la Barreda, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en Canarias.
El experto, con años de experiencia en unidades de escoliosis, advirtió en los micrófonos de Herrera en COPE Tenerife sobre la gravedad de este retraso. A los 12 años, la columna vertebral se encuentra en pleno crecimiento, proceso que suele finalizar hacia los 14 o 15 años.
Según De la Barreda, si el tratamiento comienza cuando el crecimiento ha terminado, el poder de corrección es mínimo, dejando secuelas irreversibles que podrían derivar incluso en una intervención quirúrgica.
Denuncia de “maquillaje” en las estadísticas oficiales
A pesar de que el Gobierno de Canarias presenta datos que reflejan una mejora en los tiempos, De la Barreda asegura que las cifras son “falsas completamente”. El especialista sostiene que el Ejecutivo utiliza herramientas como las “prelistas” y el cierre de agendas para invisibilizar a miles de pacientes.
- Prelistas: Un paciente indicado para cirugía no entra en la lista oficial hasta que es visto por el anestesista, un proceso que puede tardar hasta dos años.
- Agendas cerradas: Si un ciudadano solicita cita y la agenda no está disponible, no queda registrado en las estadísticas de espera.
Para la asociación, el dato real no es el balance de un procedimiento concreto, sino la trazabilidad completa del proceso: desde que el paciente acude al médico de cabecera hasta que se resuelve su patología, un tiempo que en Canarias puede oscilar entre los tres y cuatro años.
Pacientes de primera y de segunda en el Archipiélago
La información de COPE Tenerife también pone el foco en la enorme disparidad de tiempos entre los hospitales públicos de las islas. La gestión desigual crea una brecha en el acceso a la salud dependiendo de la residencia del paciente.
El caso de las endoscopias es el ejemplo más crítico de esta inequidad. Mientras que en el Hospital Doctor Negrín (Gran Canaria) la espera media es de 33 días, en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), en Tenerife, los pacientes aguardan hasta 540 días (año y medio). En el Hospital de La Candelaria, la cifra se sitúa en los 200 días.
Similares diferencias se encuentran en pruebas como las ecografías, donde el HUC registra esperas de seis meses frente a los tres meses de La Candelaria. Actualmente, casi 32.000 personas esperan por una operación en Canarias y 144.000 aguardan por un especialista, en un sistema que De la Barreda define como una “mala praxis” estadística que oculta la realidad de los ciudadanos.







