El Servicio Canario de la Salud ha iniciado recientemente el procedimiento para adjudicar una nueva autorización de ocupación de dominio público al food truck (camión de comida), que opera frente a la entrada principal del Hospital del Sur, una solución que se ha prolongado durante más de dos décadas ante la falta de una cafetería en el interior del centro. Esta se ha consolidado con el paso del tiempo como la única alternativa de hostelería para trabajadores, pacientes y familiares. Ahora, el Complejo Hospitalario Universitario Nuestra Señora de Candelaria ha publicado en la plataforma de contratación pública el anuncio para adjudicar una nueva autorización inicial de dos años, prorrogable por otros dos, con un canon anual mínimo de 2.822 euros.
El edificio actual carece de espacio para albergar una cafetería al uso dentro de la infraestructura. En sus inicios, el food truck se ubicaba en la zona inferior del recinto, junto al antiguo Centro de Atención de Especialidades, donde hoy se encuentran los aparcamientos de ambulancias. Fue en torno a 2015 cuando se trasladó a su emplazamiento actual.
Mientras la administración opta por extender esta solución durante al menos cuatro años más, crecen las críticas entre usuarios y profesionales del centro. Una enfermera (que prefiere mantenerse en el anonimato) calificó de “penoso” que un hospital no disponga de “un lugar adecuado para echarse un café”. En la misma línea, una usuaria habitual del centro consideró que “lo mínimo es una cafetería”. “A veces, la única opción que tienes es un café de máquina o comprarte una palmerita”, lamentó.
Otra trabajadora incidió en las limitaciones actuales: “No da cobertura a la realidad operativa del hospital”. Además, criticó la escasa oferta: “Solo hay bocadillos”.
Por su parte, Jordi Esplugas, presidente de la Plataforma pro Ampliación del Hospital del Sur, define el food truck como “una cantina ambulante” y considera que su continuidad es “una consecuencia directa de los años de demora en ampliar el centro”. A su juicio, que un hospital tenga que depender de un camión de comida para cubrir un servicio “tan básico”, “no es de recibo” para una comarca de estas dimensiones. Esplugas apuntó que en los próximos días se adjudicará la redacción del proyecto, con un plazo de diez meses para su elaboración. Hasta entonces, el food truck del Sur seguirá sirviendo cafés y pulguitas a las puertas del hospital.







