Las anunciadas obras del futuro Centro de Deportes del Mar de Tenerife (Cdmar), ubicado en el litoral de Valleseco, en Santa Cruz de Tenerife, llevan más de un año de retraso, desde el anuncio realizado por el Cabildo que preveía la colocación de la primera piedra a finales de 2025.
Ahora, la nueva fecha para licitar los trabajos se estima a largo de 2026, una vez concluyan los trámites administrativos en los que trabaja el área insular de Deportes y la Autoridad Portuaria.
La consejera popular de Deportes, Yolanda Moliné, ha avanzado a DIARIO DE AVISOS que “los técnicos de ambas administraciones ultiman el convenio para la cesión de suelo. Una vez se cumplan todos los trámites, se suscribirá el acuerdo y se licitarán las obras, lo que espero sea a lo largo del año”.
Cabe recordar, que el vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, presentó en febrero del pasado año el proyecto definitivo del Cdmar, un renovado espacio dedicado a los deportes del mar que sería el sustituto del Cidemat, clausurado en marzo de 2020 debido al estado de deterioro en que se encontraba la infraestructura y que cuando se inicien los trabajos será demolido.
La obra, con un plazo de ejecución de 21 meses y un presupuesto de más de 6 millones de euros, devolverá a Santa Cruz su ansiado vínculo con los deportes náuticos tras la clausura del Cidemat, además de dotar a la capital de un nuevo espacio abierto a la ciudadanía con zonas ajardinadas y una zona para cafetería.
Un proyecto, impulsado por el Cabildo, la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de Santa Cruz, que busca recuperar un espacio para los deportes marítimos tras el cierre, hace seis años, del anterior espacio, pero del que aún habrá que esperar para verlo renacer. Moliné añadió que “continuamos con los trámites oportunos para proceder a la licitación, por lo que confiamos en poder ejecutar las obras cuanto antes”.
La nueva infraestructura se centra en un gran edificio de dos plantas, cuya entrada estará ubicada a ras de la autovía de San Andrés, dotándola de un amplio espacio público, a modo de marina seca y zona de encuentro al aire libre en forma de gradas, además de rampas de acceso al mar para el movimiento de las embarcaciones.
La instalación dispondrá de un parque urbano en superficie, una cafetería y un espacio para aulas de formación, así como zonas para albergar aseos, vestuarios, almacén y recepción. Una configuración volumétrica que permitirá al nuevo edificio dialogar con la ciudad, a la que irá conectado mediante paseos peatonales que unirán la zona de Los Charcos con las naves Carboneras.
Igualmente, una gran torre, que tendrá funciones de puesto vigía, se erigirá a los pies de la infraestructura, simulando la hasta ahora estructura faro que presidía el clausurado Cidemat. No obstante, esta pieza, en su nueva funcionalidad, se dotará de una gran malla, a modo de toldo, para crear espacios de sombra, a los que se sumarán espacios verdes y plataformas flotantes.






