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Fallece Juan Viñas, Hijo Predilecto de Santa Cruz y referente del Carnaval

Su capacidad de gestión fue el motor que permitió al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife sobrevivir a los cambios políticos y sociales de la Transición
Ayuntamiento Santa Cruz de Tenerife

El fallecimiento de Juan Viñas Alonso (1934-2026) deja un vacío profundo en el corazón de la capital tinerfeña, ciudad en la que fue nombrado Hijo Predilecto y a la que dedicó más de tres décadas de servicio público ininterrumpido. Viñas acompañó al Carnaval a transitar desde la sombra de las “Fiestas de Invierno” hasta el brillo del Reconocimiento Turístico Internacional.

La capilla ardiente se encuentra instalada en el Tanatorio de Santa Lastenia desde las 9:00 horas de este jueves, permitiendo que allegados, amigos y familiares puedan rendir el último adiós.

Juan Viñas Alonso: el arquitecto del Carnaval

Nacido en el emblemático barrio de Cuatro Torres en abril de 1934, la vida de Juan Viñas estuvo ligada al servicio administrativo y a la pasión por su ciudad. Su andadura en el Ayuntamiento de Santa Cruz comenzó en 1962, un año crucial donde la ciudad celebraba sus segundas Fiestas de Invierno bajo la estricta tutela de la época. Tras ganar sus oposiciones, inició su labor en el Negociado de Multas, pasando posteriormente por Tráfico y Transportes, donde dejó su huella gestionando la concesión de licencias de taxi que modernizaron el transporte capitalino en los años 70.

Sin embargo, su verdadera leyenda comenzó a fraguarse en el Organismo Autónomo de Fiestas. Durante treinta años, Viñas ejerció como gerente, convirtiéndose en el nexo de unión entre la tradición y la modernidad. Su capacidad de gestión fue el motor que permitió al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife sobrevivir a los cambios políticos y sociales de la Transición, logrando en 1980 el hito que cambió la historia: la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Un legado forjado bajo la mirada de nueve alcaldes

La trayectoria de Juan Viñas Alonso destaca por una resiliencia y profesionalidad poco comunes. A lo largo de su carrera, fue el hombre de confianza de hasta nueve alcaldes de diferentes ideologías y contextos históricos. Desde Joaquín Amigó de Lara hasta Miguel Zerolo, pasando por figuras determinantes como Manuel Hermoso Rojas, Viñas supo mantener la estabilidad de la maquinaria festiva por encima de las coyunturas políticas.

El actual alcalde, José Manuel Bermúdez, recordó durante el acto de concesión de honores en 2023 que “la historia de nuestra fiesta no podría escribirse sin su nombre”. Fue precisamente en el Salón de Plenos donde se le reconoció como Hijo Predilecto, la máxima distinción individual del consistorio, en un emotivo acto que puso en valor su capacidad para “inventar” el carnaval contemporáneo. Según palabras del propio alcalde, el mérito de Viñas residió en su entrega absoluta, sacrificando horas de su vida privada para profesionalizar una celebración que hoy es orgullo de todos los canarios.

Su labor no fue siempre sencilla. Como gerente, le tocó vivir la cara menos amable de la fiesta: las críticas, los problemas presupuestarios y las tensiones entre los diferentes grupos del Carnaval. No obstante, su carácter conciliador y su conocimiento profundo de la administración le permitieron mediar con éxito, ganándose el respeto de murgas, comparsas y rondallas.

Hoy, el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife despide a su gestor más longevo, a un hombre que supo ver el potencial de una tradición local para convertirla en un fenómeno global. Su fallecimiento a las puertas de cumplir 92 años marca el fin de una era, pero su legado permanece vivo en cada desfile, en cada concurso y en la estructura de una fiesta que él ayudó a soñar y, sobre todo, a ejecutar con maestría. Santa Cruz pierde a un funcionario, pero el Carnaval gana un mito eterno.

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