IsLABentura Canarias 2026 ha dado el pistoletazo de salida al proceso creativo de su quinta edición con la llegada de los profesionales que convertirán las ideas seleccionadas este año en guiones de cine y televisión. Vienen acompañados del equipo tutorial que les apoyará en este laboratorio internacional del Gobierno de Canarias. Desde Tenerife, donde hacen una primera parada, cada uno se trasladará a la isla donde se localiza su historia para recabar documentación específica.
Los detalles fueron expuestos este martes por Cristóbal de la Rosa, director general de Innovación Cultural e Industrias Creativas del Gobierno de Canarias, en un acto que contó con la participación de la directora de Canary Islands Film, Natacha Mora, y la del laboratorio, María José Manso, además de las 16 personas seleccionadas para escribir los guiones y los expertos que les asesoran.
Este año ha habido más participación que nunca, con 356 solicitudes presentadas. Entre las seleccionadas figuran siete para largometrajes y otras siete para series, así como dos de cine de animación, referidas a relatos vinculados a alguna de las islas. Seis de ellos proceden de Canarias y el resto, de fuera.
IsLABentura lo organiza la Dirección General de Innovación Cultural e Industrias Creativas, a través del Instituto de Desarrollo Cultural (ICDC) y de Canary Islands Film. Del laboratorio han salido ya más de medio centenar de guiones, muchos de los cuales se encuentran en camino de convertirse en películas o series, al estar trabajando con diferentes productoras.
LOS PROYECTOS
De Tenerife se han seleccionado esta vez el guion para el largometraje La siervita, que trata sobre la religiosa tinerfeña a la que atribuyen múltiples curaciones, de Nerea Guitart; la serie La huésped, de Jorge Laguna, un thriller relacionado con la Casa Amarilla de Puerto de la Cruz que se sitúa en 1940, y Mi hija, de Fran Casanova, en cine de animación, sobre rituales paganos a finales del siglo XIX.
De Gran Canaria se incluye el relato para largometraje El bi-aje de Lucas, de Raquel Herrera, de temática queer, y la serie de ficción Cleaners, de Antonio Rojano, un thriller sobre la adicción de una joven a las redes sociales. De La Gomera figura la propuesta de largometraje Gonsalvus, de Pablo Borges, sobre el guanche conocido como el Salvaje gentilhombre de Tenerife o el Hombre lobo canario por la hipertricosis que padecía. También la serie Las primas, de Laura Reviejo, que recrea la juventud de Mercedes Pinto en la isla, así como El velorio de los angelitos, de Ben Manzanera, para una película de terror de animación.
De Fuerteventura, ¿Aceptas casarte con T.N.?, de Cristina Naranjo, una comedia sobre las dificultades del amor, y el guion para serie Barlovento, de Juan Pedro Vera Ureña, sobre la presencia de legionarios en la isla. De La Palma se encuentra Cachalote, de Emmanuelle Kesh, una propuesta de largometraje sobre cómo la pesca a gran escala está poniendo en riesgo la artesanal, y la propuesta para serie Bony and Yay, de Isaí Escalada Galiano, sobre una pareja de cantantes de orquesta.
De Lanzarote se incluye el relato para largometraje Yesenia, de Pedro Ayose, sobre las condiciones laborales de las camareras de piso, y El fracaso, de Marta Ambel, para serie de televisión, una comedia sobre perdedores que no se resignan a serlo. En El Hierro está la historia para largometraje Chirla, de Sofía Martín Jiménez, sobre una mujer de 70 años que redescubre su sexualidad, y Beat (Pulso), de Juanjo Durán Campillejo, sobre acoso, emigración y música que quiere convertir en una serie.





