La Laguna Tenerife se impuso al Galatasaray en el primer partido de la eliminatoria que enfrenta a ambos equipos de cara a la Final Four de la BCL de Badalona (84-83). Fue un duelo trepidante, que se decidió en el último segundo y en el que Mills y Huertas volvieron a brillar.
Los turcos son un equipazo, bien dirigidos desde el banquillo y con capacidad y talento para ganar a cualquiera. Mención aparte merece el arbitraje que fue, sencillamente, surrealista.
Más allá de errores puntuales, los colegiados dieron bandazos, cambiaron de criterio tras el descanso y acabaron desquiciando a jugadores de ambos equipos. Si la BCL quiere seguir creciendo, que lo está logrando, tiene que mirar al estamento arbitral por el bien del espectáculo y del baloncesto.
La Laguna Tenerife, mejor
La Laguna Tenerife y Galatasaray fallaron mucho en el inicio (2-2), en el que era evidente lo mucho que se jugaba uno y otro conjunto.
Los fallos continuaron en uno y otro equipo, pero la calidad local lograba mantener ciertas rentas cortas (13-8).
Un triple de Patty Mills supuso que el Canarias doblara en el marcador a su rival (16-8). Pozzecco, a falta de dos minutos y medio para el final del primer cuarto, tuvo que parar el compromiso antes de que los suyos se metieran en un lío.
La mejor circulación de balón local -y el acierto de Mills-, dejó las cosas en 23-15 al final de la primera manga, que había ido mejorando poco a poco.
Se jugaba a lo que quería el equipo de Vidorreta, tratando de minimizar el impacto físico de los otomanos.
El Galatasaray y los árbitros…
Intercambio de canastas en el inicio de segundo acto hasta que el Galatasaray encontró mejores sensaciones (29-26). Fue entonces cuando Mills asumió el mando y, con un triple, puso el 34-26. Los visitantes trataban de imponer su físico y el La Laguna Tenerife de corcular el balón de manera eficiente.
Vidorreta paró el duelo con el tercer triple segudio del Galatasaray que ponía el 38-34. Los turcos estaban esperando su momento, sin cometer demasiados errores y, sobre todo, siendo competitivos en todo momento.
En este cuarto llegó una jugada que explica el nivel arbitral de la BCL. Palmer, tras robar un balón, pisó la línea de banda y el árbitro, a dos metros, no lo vio (o no lo señaló). Si la competición aspira a crecer igual debería de mirar de verdad cambiar algo en los arbitrajes.
Igualdad
La Laguna Tenerife pasó malos momentos ante un buen Galatasaray hasta que la circulación de balón y la defensa comenzarona dar rentas a los locales (55-51).
Un nuevo arreón local (60-53) obligó a un nuevo tiempo muerto de Pozzecco. Los insulares recuperaban buenas sensaciones con un quinteto de rotación poco habitual.
El 64-56 del final de cuarto reflejaba lo que se veía en la cancha.
Cuando parecia decidido…
Mills y Huertas pusieron el 72-61en el marcador. Su calidad individual bastó para que Pozzecco, otra vez, pidiera tiempo. Quedaban siete minutos y medio para el final.
La Laguna Tenerife siguió a lo suyo. Canasta de Scrubb para el 75-61 y, otra vez, defensa y más defensa local. Pero hasta que eso cambió. Vidorreta, tras dos canastas seguidas de su rival, paró el duelo cuando aún quedaba mucho. Con cuatro minutos y medio por jugarse el marcador era 80-67.
A partir de ahí todo cambió. Parcial de 4-16 (84-83) con expulsión de Huertas por doble técnica y, con cinco segundos por jugarse, una falta claramente antideportiva sobre Abromaitis fue señalada como falta normal.
Tim falló los dos tiros libres y, en el último balón, Palmer falló un triple que habría valido la victoria para los suyos (84-83).







