El papa León XIV ha definido el que será, sin duda, el momento de mayor carga simbólica de su viaje al Archipiélago. El pontífice abrirá su agenda oficial en las Islas con un encuentro en el muelle de Arguineguín, un enclave que la Iglesia busca transformar de escenario del drama humanitario en un “foco de luz” internacional sobre la realidad migratoria.
Con este gesto, León XIV cumple el deseo expreso de su predecesor, Francisco, quien antes de su fallecimiento manifestó su voluntad de visitar Canarias para arropar tanto al pueblo canario como a las personas que arriesgan su vida en el mar.
El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, confirmó que el Vaticano ha acogido con firmeza la propuesta de realizar este acto en el que fuera bautizado como el “puerto de la vergüenza”, donde en 2020 miles de personas llegaron a dormir hacinadas en condiciones inhumanas.
Homenaje a los “ángeles del océano”
El acto no solo será un encuentro con las personas migrantes. El Papa ha querido que esta cita sirva para realizar un reconocimiento histórico a los que la Iglesia denomina los “ángeles del océano”.
Este grupo de “héroes anónimos” está integrado por los efectivos de Salvamento Marítimo, la Guardia Civil y la Policía Nacional, así como por los miembros de las cofradías de pescadores.
Estos últimos, según destacó Mazuelos, son en muchas ocasiones los primeros en prestar auxilio y demostrar una humanidad esencial ante la llegada de embarcaciones a las costas canarias.
Un mensaje de dignidad desde las Islas
La elección de Arguineguín responde a la necesidad del Pontífice de denunciar las situaciones que atentan contra la dignidad de las personas. La intención de León XIV es poner en valor el papel de quienes, “al pie del cañón”, han dado una respuesta humana a una realidad que ha desbordado a las Islas.
Este encuentro social y humanitario precederá a la agenda institucional del Pontífice, que tras pernoctar en la provincia oriental, se trasladará al día siguiente a Tenerife.
En la isla, León XIV completará su visita histórica con una eucaristía multitudinaria en Santa Cruz de Tenerife, en un viaje que comenzó en el corazón del drama migratorio para lanzar un mensaje de esperanza al mundo.






