La visita del pontífice a Canarias a dejado grandes historias, entre ellas, la de Andrés Marcio Olona, quien cumplía en Tenerife uno de sus grandes sueños. El joven activista madrileño, conocido por su labor de visibilización de la laminopatía, una enfermedad rara y degenerativa, pudo hablar con el papa León XIV durante el paso del pontífice por San Cristóbal de La Laguna.
El encuentro se produjo en plena visita del Santo Padre a la ciudad, cuando el pontífice se detuvo para conversar durante unos instantes con el joven y entregarle un rosario. Un gesto que convirtió la espera de Andrés, que había viajado desde Madrid a Tenerife con la ilusión de verlo de cerca, en un momento especialmente emotivo.
Andrés Marcio Olona, de 22 años, es estudiante de Periodismo y se ha convertido en una de las voces más reconocibles en la divulgación de la laminopatía, una patología poco frecuente que afecta al tejido muscular y que forma parte del grupo de enfermedades raras. A través de sus redes sociales y de su actividad pública, el joven ha dado visibilidad a la realidad de quienes conviven con esta enfermedad, reivindicando más investigación, apoyo y conocimiento social.
Un viaje desde Madrid con una ilusión cumplida
La presencia del papa León XIV en Tenerife llevó a Andrés a desplazarse hasta la Isla con una esperanza muy concreta: poder encontrarse con el pontífice. Durante el recorrido por La Laguna, esa posibilidad se hizo realidad cuando el papa interrumpió su avance para acercarse al joven activista.
El breve diálogo entre ambos y la entrega del rosario fueron recibidos con emoción por los presentes. Para Andrés, el gesto supuso el cumplimiento de un sueño personal y también una oportunidad para seguir dando visibilidad a una enfermedad que afecta a un reducido número de personas y que necesita más recursos para su investigación.
La lucha de Andrés Marcio contra la laminopatía
Andrés Marcio Olona es también el impulsor de la Fundación Andrés Marcio, una entidad creada para promover la investigación de las laminopatías, especialmente aquellas vinculadas a distrofias musculares y cardiomiopatías. Su labor se centra en recaudar fondos, apoyar proyectos científicos y sensibilizar a la sociedad sobre el impacto de estas patologías.
La laminopatía es una enfermedad rara de origen genético que puede provocar debilidad muscular progresiva y otras complicaciones asociadas. En el caso de Andrés, su testimonio se ha convertido en una herramienta de divulgación y concienciación, especialmente entre los jóvenes, al combinar su activismo con el humor, la comunicación y su formación como futuro periodista.
El encuentro con León XIV en Tenerife añade ahora un nuevo capítulo a su historia pública. Un momento de cercanía que refuerza el mensaje que Andrés lleva años trasladando: la importancia de mirar de frente a las enfermedades raras, escuchar a quienes las padecen y apoyar la investigación como vía imprescindible para mejorar su calidad de vida.







