El rey Felipe VI en Tenerife modificó su protocolo oficial tras ceder su avión al papa León XIV por un imprevisto aéreo. El monarca esperó cuatro horas en la isla y cenó un menú tradicional del emblemático restaurante Casa Tomás en la sede de Capitanía General.
La visita del pontífice generó una situación insólita en el aeródromo de Tenerife Norte. El avión de la comitiva papal sufrió un retraso técnico importante durante la jornada. Ante este contratiempo, el jefe del Estado español ofreció su propio avión Falcon al papa León XIV; el gesto de cortesía internacional obligó a retrasar el regreso de la delegación real a Madrid.
El monarca necesitaba un lugar seguro para descansar durante la espera de cuatro horas; el teniente general Julio Salom gestionó el traslado inmediato, ha informado RTVC.
El oficial militar invitó al soberano a la residencia oficial de Capitanía General en la capital tinerfeña. Ambos militares comparten una antigua amistad desde su etapa de formación en la academia.
El menú tradicional de Casa Tomás para el rey Felipe VI
La cena en Capitanía se convirtió en un homenaje a la gastronomía tradicional canaria de forma totalmente espontánea. Los responsables del servicio eligen los platos más conocidos de las cocinas isleñas para agasajar al jefe del Estado. El menú seleccionado procede directamente del famoso establecimiento de Tegueste, reconocido por su especialidad culinaria.
El banquete incluyó un primer plato de garbanzas compuestas tradicionales. Posteriormente llegó la gran especialidad de la casa: las costillas con papas y piña de millo. El rey Felipe VI concluyó la cena con un quesillo canario, el postre típico más demandado por los comensales del establecimiento.
Las famosas costillas y los memes en redes sociales
Aunque los usuarios de las plataformas digitales difundieron numerosos montajes fotográficos durante las últimas jornadas por la visita del papa, bromeando con la posibilidad de que el pontífice disfrute de las costillas de Casa Tomás antes de partir hacia Roma, el pontífice viajó sin probarlas, pero Felipe VI asumió el protagonismo gastronómico de la jornada debido al cambio de planes de la Casa Real.
El restaurante suma un nuevo hito a su larga trayectoria de prestigio culinario en el archipiélago canario.







