Una agente de Policía ha declarado en el juicio que se sigue contra el único acusado que quedó absuelto por el denominado crimen de Tabaiba, que en la carta que dejó Toño, considerado el instigador de la muerte de Rubén y que se suicidó un día después del asesinato, intentaba exculparse para, posiblemente, evitar represalias a su familia.
En esta sesión, la quinta que se sigue por este caso, la agente, que tuvo acceso a la carta de despedida de Toño, ha indicado que en ella, el fallecido dijo que los culpables del asesinato de Rubén serían unas personas llamadas “duende” y “soldado” a quienes llevó a su casa y afirmaba que él estaba hablando con un vecino cuando ocurrió el crimen pero que, aún así, se sentía responsable.
También hoy ha declarado la exnovia de Toño, que ha explicado que su expareja la llamó para despedirse y, llorando y muy nervioso, le dijo, “Me han matado al chiquillo, me la han jugado”.
El crimen tuvo lugar en febrero de 2023 en un apartamento de la localidad de Tabaiba al parecer por unas deudas en la compra venta de drogas, y en un primer juicio se consideró instigador a Toño, que se quitó la vida al día siguiente del crimen, y a José J, , mientras que Antonio J. fue declarado inocente.
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ordenó la repetición del juicio al considerar que no estaba justificada la absolución del actual acusado, Antonio J.
En la sesión de hoy declaró José J., el único condenado, que relató que acudió al apartamento de Toño para negociar el traspaso de un bar que tenía en Tejina, y que cuando subió en la vivienda solo estaba Antonio J. al que no conocía y con el que se mostró arisco.
José J. ha dicho en el juicio que Toño y Antonio J. comenzaron a hablar de despedazar a alguien por lo que asustado abandonó el apartamento cuando llegaba la víctima, Rubén.
Desde fuera, ha dicho, escuchó un fuerte altercado y cuando entró vio el cuerpo del asesinado en el suelo y a Antonio J. poniéndole una bolsa en la cabeza.
El seguimiento que realizaron los investigadores de la guardia civil a los móviles de los cuatro implicados los sitúa en el edificio en el que apareció el cadáver entre las cinco y las 6 de la tarde, momento en el que se produjo la muerte.
A los agentes les resultó llamativo la cantidad de llamadas, conexiones y mensajes que hizo ese día Toño, unas 12.000, muchas de ellas con el único condenado y el acusado.
El volcado de los móviles se recogen algunas llamadas realizadas los días previos en los que Toño parece estar planificando la muerte de alguien: “Lo llevo a la tienda y allí le corto el cuello”, dice en referencia al negocio que tenía en La Laguna.





