Alrededor de 3.000 personas se manifestaron este domingo por las calles de Los Cristianos al grito de “playa sí, muelle no” para protestar contra la ampliación del puerto y exigir un modelo de desarrollo “respetuoso con el litoral, el entorno natural y la calidad de vida de sus vecinos”.
La marea de ‘gorras rojas’, convocada por la Plataforma en Defensa de Los Cristianos, que aglutina a diversos colectivos sociales, culturales y empresariales, partió pasadas las 11 de la mañana desde el centro cultural del núcleo costero y se dirigió a la plaza de La Pescadora, donde se leyó un manifiesto en defensa de la bahía y en el que se puso de manifiesto la necesidad de proteger esta zona del litoral aronero.

“Hoy decimos basta a los atropellos y abusos al medio ambiente. Hay que reducir la presión portuaria y el impacto que está generando sobre la ciudad de Los Cristianos. Tenemos que defender la identidad playera”, se indicó en el manifiesto, en el que se recordaron las palabras del presidente canario, Fernando Clavijo, el día de Canarias, exigiendo respeto al Estado. “Qué bien quedan cuando se le exige a los demás y qué difícil resulta que lo pongan en práctica con los ciudadanos”, recogió el comunicado leído por Desiré Valentín Herrera, secretaria de la plataforma.
“La convocatoria ha sido un éxito por el respaldo del pueblo y nos recuerda que esta es una labor de todos; había ganas de manifestarse y se ha demostrado; ahora toca seguir”, señaló a este periódico Jorge Bello, presidente de la plataforma, al término de la manifestación, a la que asistieron representantes de todos los grupos municipales del Ayuntamiento de Arona.

A lo largo de la marcha, los manifestantes expresaron su rechazo a los planes de reordenación de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife para el muelle y que incluye -denuncian- la construcción de un “macroparking” de tres alturas más la cubierta en la explanada actual de aparcamientos, que la plataforma ciudadana considera un “mamotreto” y una “aberración” además de un “atropello al sentido común”. En las previsiones de la Autoridad Portuaria también se contempla el cambio de ubicación de la terminal de pasajeros.
También preocupa, aunque ya fuera del plan de reordenación, la iniciativa de dos empresas privadas para ampliar el dique del muelle viejo con un pantalán flotante destinado a barcos de turistas “pegado a la playa”, alerta la plataforma, que califica la propuesta de “locura”. En su día ya se barajó -y no cuajó- esta posibilidad para las embarcaciones de Salvamento Marítimo y de la Guardia Civil, recuerdan los colectivos manifestantes.

Para hacer frente a las limitaciones del muelle, que genera graves problemas de movilidad en Los Cristianos y en los accesos de la autopista del Sur (TF-1) por el gran movimiento de camiones, coches y pasajeros que genera, la plataforma propone dos medidas que no requieren inversiones, asegura, para aliviar la presión que soporta el puerto aronero: escalonar los horarios de las navieras que operan en él y deviar las mercancías del muelle de Los Cristianos a Santa Cruz o Granadilla.
“Trasladar directamente las mercancías desde Santa Cruz a La Gomera, La Palma y El Hierro es mucho más barato que hacerlo, como ahora, en camiones por la autopista hasta Los Cristianos y luego en barco. Los consumidores de esas islas pagarán menos, se restará tráfico en la TF-1, se emitirá menos CO2 a la atmósfera y las rutas marítimas no afectarían a los cetáceos porque navegarían fuera de la Zona Especial de Conservación”, explicó Jorge Bello.

La plataforma, constituida hace poco más de un año, considera necesaria una reordenación “con cabeza” y reclama que se tengan en cuenta sus opiniones a la hora de definir las futuras obras que se acometerán en un recinto portuario que define como “enjaulado”.
Además, advierte del “deterioro progresivo” que sufre la bahía por la elevada presión que soporta. En ese sentido, recuerda que este año se perdió la bandera azul, que distingue la excelencia de los servicios y la calidad de las agua y sus instalaciones, y no descarta que, de seguir así las cosas, el próximo paso sea declarar la zona no apta para el baño. “Eso ya sería lo último”, asegura la asociación.






