La Guardia Civil de Gran Canaria, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), ha detenido en el municipio de Valsequillo a un hombre de 49 años como presunto autor de un brutal delito de maltrato animal y otro de amenazas.
El arrestado está acusado de haber matado a tiros a dos perros de tamaño pequeño pertenecientes a un miembro de su propia familia, con quien mantenía fuertes desavenencias previas, para luego dejarle los cadáveres en una caja a la puerta de su casa.
La investigación de la Benemérita se inició a raíz de la denuncia de la víctima en el Puesto Principal de San Mateo. El denunciante relató el macabro hallazgo de una caja de cartón frente a su domicilio con los cuerpos sin vida de sus dos mascotas.
Además, tras abandonar los restos, el presunto autor comenzó a enviarle mensajes amenazantes de extrema gravedad a través de las redes sociales.
La necropsia confirma el crimen
Una vez que el SEPRONA asumió el caso, los agentes procedieron a la recogida de los cuerpos y los trasladaron a la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
Los resultados de la necropsia forense resultaron determinantes: ambos perros habían fallecido tras recibir varios impactos de proyectil directos en la cabeza, efectuados presuntamente con una carabina.
Las pesquisas de los investigadores permitieron situar la escena del crimen en una finca familiar compartida por ambas partes en Valsequillo. Fue en ese lugar donde el detenido ejecutó supuestamente a los animales antes de trasladar la caja con los cadáveres hasta la vivienda de la víctima.
Armas de fuego
Ante la solidez de los indicios recopilados, la autoridad judicial autorizó una entrada y registro de urgencia en la propiedad del sospechoso.
En el operativo participó activamente la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de Las Palmas, que logró intervenir diversos elementos de interés clave para el esclarecimiento de los hechos y confirmó que el investigado disponía de armas de fuego en su poder.
El detenido ha sido acusado formalmente de un delito relativo a la protección de los animales domésticos (maltrato animal con resultado de muerte) y un delito de amenazas. Las diligencias policiales y el arrestado ya han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente.







