En las últimas semanas se ha vuelto a viralizar en las redes sociales un tipo de vídeo que despierta las peores pesadillas de las personas que sufren de aerofobia o miedo a volar. En las imágenes, grabadas por los propios pasajeros desde la ventanilla, se puede ver una especie de cinta adhesiva de color metalizado pegada en el exterior del motor o en el ala de la aeronave. La reacción en los comentarios suele ser siempre la misma: pánico, indignación y la falsa creencia de que el avión va a despegar con un parche casero improvisado.
Para arrojar luz sobre esta inquietante imagen y calmar los ánimos, el piloto y divulgador en TikTok @pericoduran ha compartido un vídeo explicativo donde detalla, palabra por palabra, qué es lo que realmente están viendo los pasajeros y por qué no existe absolutamente ningún riesgo para la seguridad del vuelo.
El piloto aclara que ese material brillante que se observa en las imágenes no es, ni mucho menos, una cinta americana doméstica comprada en una ferretería. Su nombre técnico es speed tape (cinta de velocidad) y es un componente de ingeniería aeroespacial de altísima tecnología.
Está fabricada con aluminio y polímeros especiales homologados para la aviación, capaces de soportar condiciones extremas que destruirían cualquier material común: resiste cambios bruscos de presión, lluvias torrenciales, temperaturas árticas y velocidades que superan holgadamente los 1.000 kilómetros por hora. De hecho, su exclusividad es tal que un solo rollo de esta cinta puede llegar a costar unos 700 euros.
La utilidad de la speed tape está perfectamente delimitada y se limita a reparaciones estéticas o superficiales muy menores. El aviador señala que sus usos más habituales son proteger una zona exterior donde se ha levantado la pintura debido al roce, cubrir un desperfecto menor en la cubierta exterior o evitar que el impacto constante del flujo de aire siga desgastando una pieza no estructural hasta que el avión entre en su próximo mantenimiento programado en el hangar.
Además de proteger, este material ayuda a que el perfil de la aeronave mantenga su aerodinámica correcta, evitando un rozamiento extra que dispararía el consumo de combustible de la aerolínea.
El piloto recalca que en el sector de la aviación comercial absolutamente todo está regulado al milímetro. Ningún mecánico aplica esta cinta por iniciativa propia; los técnicos de mantenimiento siguen de forma estricta los manuales específicos del fabricante de la aeronave y trabajan bajo una normativa internacional sumamente exigente. El uso de la speed tape se ejecuta siempre bajo procedimientos controlados y bajo firmas de autorización técnica.
Para tranquilidad de los viajeros, el creador de contenido recuerda que ni los pilotos ni las compañías aéreas pondrían jamás en riesgo sus propias vidas ni las de los pasajeros despegando en una máquina que no cumpla con los estándares de seguridad requeridos.
Si un avión ha recibido la autorización legal para rodar por la pista y despegar, significa que ha superado con éxito múltiples capas de control y supervisión que garantizan su total aeronavegabilidad.







