Roberto Rodríguez es un artista, pero, además de eso, es profesor y un amante de todo el universo Playmobil. Desde muy pequelo creció con ellos, se formó un verdadero mundo imaginario con este juguete tan reconocible que ha marcado a tantas generaciones pero es que, además, ha logrado que la prestigiosa marca le haya dado permiso de manera oficial para llevar a cabo sus creaciones.
Roberto, profesor de Educación Plástica y Robótica en el Colegio Nazaret de Los Realejos, ha visto como sus creaciones, de Playmobil siempre con un enfoque muy canario, hayan viajado por todo el mundo. Esta es su curiosa historia.
El amor de Roberto por Playmobil
“Nací con los Playmobil, y con algún trauma, eh, porque yo pedía la casa de muñecas de la marca y no me la dejaban”, reconoce el tinerfeño, que desde muy pequeño comenzó a crear su propio universo de estos conocidos juguetes: “Yo recreaba el escenario del Carnaval de Santa Cruz, pero también las procesiones o las romerías. Para mí, por ejemplo, los castillos pasaban a ser iglesias, porque tuneaba todo”.
A punto de cumplir 45 años, Roberto ha visto cumplido un sueño que parecía imposible: “Al ser profe de robótica trabajo mucho con Lego, pero yo quería hacer cosas con Playmobil, era un poco mi obsesión porque desde pequeño siempre quiser dedicarme a la docencia”.
Roberto encontró la manera de comunicar el arte con la enseñanza. Comenzó haciendo obras con ositos de peluche que “gustaron” y tras vivir una temporada en Berlín su padre acabó de animarlo: “Me dijo ‘Roberto, ponte a hacer cosas con Playmobil, pero conviértelas en tu obra”.
Y dicho y hecho. El tinerfeño cuenta con “dos millones” de creaciones que tienen que ver con Playmobil y muchos con temática canaria: “Hice unos años me decidí a crear a tres de mis personajes más importantes, el mago y la maga de La Orotava y el alfombrista, presentando un cartel para las fiestas. Lo vieron fatal, como una falta de respeto cuando lo presenté por primera vez para un cartel de fiestas, aunque luego me pidieron las imágenes para otras cosas”.
Aquello dio sus frutos. Un buen día recibió una llamada desde Cataluña, de una de las ferias más importantes de Playmobil y aquello fue su despegue definitivo: “Vendí todas mis obras en un día, algo que nunca me había pasado, jamás lo hubiera pensado”.
Aquello sirvió para que, entre otras cosas, una cadena hotelera lo contactara: querían que diseñara todo el interior de un hotel en Canarias en relación con lo relacionado con este juguete. Para ello tenían que ponerse en contacto con Playmobil: “En marzo de 2018 me dieron el ok, el permiso oficial convirtiéndome, por así decirlo, en un generador de imágenes de la marca. El proyecto del hotel, al final, no siguió adelante, pero sirvió para que, a día de hoy, todo lo que creo y es público lo ve la propia marca”.
Una de sus últimas creaciones más llamativas ha sido la ilustración del programa oficial de las fiestas de Los Realejos, donde pueden apreciarse todos los personajes de Playmobil con un toque canario, algo que jamás hubiera imaginado el niño que simplemente disfrutaba jugando con ellos.































