El Heliodoro Rodríguez López acoge esta tarde (19:30 horas) una cita que, pese a su carácter amistoso, despierta un interés especial entre el tinerfeñismo. El CD Tenerife recibe al Getafe CF en el recuperado Trofeo Ciudad de Santa Cruz, un encuentro que servirá para seguir avanzando en la puesta a punto del conjunto de Álvaro Cervera, pero que llega inevitablemente marcado por el recuerdo de uno de los episodios más amargos de la historia reciente del club.
Será el segundo compromiso de la pretemporada para el cuadro blanquiazul tras imponerse el sábado al Tenerife B en el primer ensayo estival. En esta ocasión, el nivel de exigencia aumentará considerablemente frente a un rival consolidado en Primera División, una prueba que permitirá extraer conclusiones más fiables sobre el estado del equipo cuando todavía restan varias semanas para el inicio de la competición oficial.
Pero si hay un ingrediente que convierte este duelo en algo más que un simple amistoso es el nombre del rival. El Getafe regresa al Heliodoro después de convertirse en el verdugo blanquiazul en la promoción de ascenso a Primera División de la temporada 16-17. Entonces, los blanquiazules viajaron al Coliseum con ventaja tras imponerse por 1-0 en la ida, pero el sueño del ascenso terminó desmoronándose en una fatídica noche en Madrid. El reencuentro con el Getafe siempre despierta un inevitable sentimiento de revancha, aunque esta vez no haya nada más que un trofeo veraniego en juego.
El Trofeo Ciudad de Santa Cruz será la primera oportunidad para muchos aficionados de ver de cerca el nuevo proyecto liderado por Álvaro Cervera. El entrenador blanquiazul aprovechará para continuar repartiendo minutos y seguir perfilando su once. El técnico volverá a realizar pruebas y dará continuidad al trabajo desarrollado durante las primeras semanas de preparación, aunque uno de los grandes focos de atención estará en las caras nuevas.
Grant-Leon Ranos, Mauro Pittón, Neal Viereck, Martín Pecar, Anes Krdžalic, Jesús Álvarez, Jorge Moreno y Víctor Moreno serán los alicientes de una cita veraniega con morbo.
Más allá del resultado, el choque servirá para medir la evolución del equipo ante un adversario de entidad y seguir asentando los conceptos que pretende implantar Cervera.







