Un vídeo compartido en TikTok está llamando la atención por el impresionante aspecto de un gato Maine Coon que pasea junto a su dueña. Su tamaño, el abundante pelaje y, sobre todo, sus grandes orejas puntiagudas han llevado a algunos usuarios a encontrarle un parecido evidente con un lince.
La publicación pertenece a la cuenta @apoloathenamaincoon, especializada precisamente en mostrar el día a día de estos felinos, y ya ronda las 29.000 reproducciones. “Amamos todos ese gordito”, señala el texto que acompaña al vídeo.
En las imágenes puede verse al animal mientras su responsable lo lleva en brazos durante un paseo por San Cristóbal de La Laguna. La perspectiva permite apreciar especialmente una de las características que hacen inconfundible al Maine Coon: su considerable tamaño.
A ello se suman el hocico marcado, el abundante pelo alrededor del cuello y unas grandes orejas rematadas por mechones. Estos últimos rasgos pueden explicar que, a primera vista, algunos espectadores encuentren similitudes con un felino salvaje.
Pero no hay ningún lince detrás de las imágenes. Se trata de un Maine Coon, una raza doméstica cuya apariencia puede llegar a ser especialmente llamativa cuando alcanza la edad adulta.
Por qué los Maine Coon pueden parecer mucho más grandes que otros gatos
La Cat Fanciers’ Association (CFA) considera al Maine Coon la raza de mayor tamaño entre los gatos con pedigrí y utiliza habitualmente para ellos el sobrenombre de “gigantes amables”.
Su estructura corporal contribuye a esa impresión. Son gatos robustos, musculosos y de cuerpo largo. A ello se añade un pelaje abundante y una cola larga y poblada que incrementan todavía más su volumen visual.
Un macho adulto puede alcanzar o superar las 20 libras, unos nueve kilos, según la CFA, aunque el tamaño varía considerablemente entre ejemplares. Las hembras suelen ser más pequeñas.
Además, no son precisamente una raza de desarrollo rápido. Tanto la CFA como The International Cat Association (TICA) señalan que los Maine Coon tardan varios años en alcanzar completamente su tamaño adulto. TICA sitúa la madurez completa alrededor de los cuatro años.
Las orejas que recuerdan a las de un lince
Una de las claves del aspecto del gato del vídeo está precisamente en sus orejas.
El estándar del Maine Coon recoge unas orejas grandes que pueden presentar mechones de pelo especialmente visibles en sus extremos. También destaca su hocico de aspecto cuadrado y sus grandes ojos.
Estos elementos, unidos al pelaje largo y al tamaño del animal, pueden producir esa apariencia de felino salvaje que llama la atención en vídeos y fotografías.
Sin embargo, estamos ante un gato doméstico. La CFA sitúa los orígenes históricos de la raza en Nueva Inglaterra, Estados Unidos, y documenta la presencia de ejemplares Maine Coon en exposiciones felinas estadounidenses desde finales del siglo XIX.
Un gigante con fama de tranquilo
Su apariencia también contrasta con el carácter asociado habitualmente a la raza.
TICA describe al Maine Coon como un gato tranquilo, sociable y amistoso, además de especialmente dado a seguir a las personas por la casa y convivir con otros animales.
La CFA coincide y define a estos gatos como sociables, inteligentes y relativamente independientes. Su pasado como gatos adaptados a climas fríos también explica parte de sus características físicas, entre ellas el grueso pelaje y las patas cubiertas de pelo.
En el caso del protagonista del vídeo de @apoloathenamaincoon, basta verlo unos segundos junto a una persona para comprender por qué esta raza continúa sorprendiendo a quienes no están acostumbrados a sus dimensiones.






