La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife sancionará a todas las personas que accedan a la playa de Benijo, en el macizo de Anaga, tras detectar reiterados incumplimientos de la prohibición de paso por riesgo de desprendimientos.
La decisión se adoptó este jueves después de que los agentes tuvieran que desalojar a casi 100 usuarios que permanecían en el litoral en la tarde del miércoles con el apoyo de la Unidad de Drones (UDRON) de la policía capitalina.
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife decretó el cierre oficial de la playa en 2024 debido a la inestabilidad del talud que bordea la costa. La medida busca prevenir accidentes provocados por el desplome continuado de rocas, un peligro que afecta tanto a los senderos de bajada como a la propia zona de baño hasta que puedan ejecutarse las obras de consolidación.
Vandalismo e incivismo en la señalización
A pesar de las advertencias, la presencia de bañistas sigue siendo habitual. Desde el cierre del espacio, los servicios municipales han registrado numerosos actos de vandalismo que han provocado la destrucción del vallado de protección, los cierres mecánicos y los carteles informativos colocados por el Consistorio.
La concejala de Seguridad y el alcalde de la capital chicharrera, José Manuel Bermúdez, han vuelto a pedir responsabilidad a la ciudadanía ante un peligro real:
“Desde el Ayuntamiento hacemos un llamamiento a la responsabilidad. El riesgo es real en este punto de la costa de Santa Cruz, donde se han producido numerosos desprendimientos, motivo por el que se procedió al cierre de los accesos para evitar cualquier tipo de accidente”.
Por su parte, la concejala de Seguridad, Gladis de León, apela al “sentido común” y confirma el endurecimiento de la vigilancia: “Junto con las sanciones, se incrementará la presencia de la UDRON ya que permite detectar si hay personas en la playa y ordenar el desalojo”.
Esta medida busca evitar también que los agentes de la Policía Local asuman riesgos innecesarios al tener que descender a pie por el acantilado.
Altavoces aéreos para desalojar la costa de Anaga
El despliegue de la unidad de aeronaves no tripuladas se mantendrá de forma periódica. Los pilotos policiales de la UDRON emplean un mensaje de megafonía preconfigurado en español e inglés que se emite en bucle desde el altavoz del dron mientras la nave vuela a unos 25 metros de altura.
A través de esta tecnología, la Policía Local da instrucciones claras a los infractores para que recojan sus pertenencias y abandonen la cala, registrando además desde el aire los nuevos desprendimientos de tierra que se suceden en la zona del acantilado.







