El futbolista tinerfeño Pedri González celebró ayer el triunfo de la selección española en el Mundial 2026 con un emotivo y tradicional ritual sobre el césped: lanzar un penalti a su padre, Fernando González. Un gesto simbólico que el de Tegueste repite tras cada vez que gana un título, rindiendo homenaje al sueño de su progenitor de convertirse en portero profesional. “La para seguro, como siempre”, decía el jugador del FC Barcelona a la cámara antes de ejecutar el lanzamiento desde los 11 metros.
La escena se produjo tras la victoria de España frente a Argentina, decidida gracias a un gol de Ferran Torres que otorgó al combinado nacional su segunda estrella mundialista. Tras la entrega del trofeo y la entrada de los familiares al terreno de juego bajo el arbitraje de Slavko Vinčić, el jugador canario se apartó de los focos junto a su padre para cumplir con una tradición que ya es fija en sus celebraciones.
El origen del penalti de Pedri a su padre
Fernando soñaba con ser guardameta y estuvo a punto de alcanzar el fútbol semiprofesional. No obstante, las obligaciones familiares le obligaron a abandonar el deporte para trabajar. Ahora, su hijo, internacional español, mantiene vivo aquel sueño de juventud de su padre cada vez que levanta una copa.
El arraigo con sus orígenes sigue muy presente en el municipio de Tegueste, en Tenerife, donde se formó el futbolista. Fue allí donde Fernando González impulsó hace décadas la Peña Barcelonista de Tegueste, contagiando la afición culé a toda la familia.

El papel de la familia González en el éxito del tinerfeño
El propio Pedri ha reconocido en repetidas ocasiones que el apoyo de su entorno ha sido clave para consolidarse en la élite del fútbol mundial sin perder la humildad.







