El Consejo Insular de Aguas de Tenerife ha identificado un total de 27 Áreas con Riesgo Potencial Significativo de Inundación (Arpsi) de origen fluvial o pluvial distribuidas por 16 municipios de la Isla, con un recorrido conjunto de 101 kilómetros de barrancos.
Esta localización, realizada con mucho detalle, permite conocer con precisión cuáles son los riesgos reales de inundación, a qué zonas concretas afectarían y qué consecuencias tendrían sobre las personas y los bienes, con el fin de poder planificar medidas preventivas. Las fichas por áreas incluyen también los episodios históricos de inundaciones que se han producido y sus efectos.
En algunos casos, se observa que la afección potencial de inundaciones sobre núcleos poblacionales sería muy elevada, como en el área del Barranco de San Juan, en Guía de Isora (en la imagen), el Barranco de Santos, en diferentes tramos del municipio de La Laguna, o el Barranco Agua de Dios, en Tegueste, entre otras.

Tras la revisión y actualización de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación y de la evaluación preliminar del riesgo de inundación en la demarcación hidrográfica de Tenerife, se ha determinado ampliar en 19 las 8 áreas de riesgo identificadas en fases anteriores, además de ampliar dos de las zonas ya existentes. Las áreas de riesgo costeras se han mantenido en 35.
Estos documentos, que estarán expuestos durante tres meses para su consulta pública y presentación de sugerencias u observaciones, no solo determinan las zonas de Tenerife en las que existe ese potencial riesgo de inundación, sino también delimitan cartográficamente, para cada una de las áreas, la peligrosidad y las potenciales consecuencias para la población, el medio ambiente o la actividad económica, estableciendo diferentes escenarios temporales -de 10, 100 y 500 años (en el mapa, identificados con color amarillo, rosa y naranja)-.
Esta actualización, que triplica las áreas con riesgo de inundación, es fruto de la revisión de los documentos correspondientes a ciclos anteriores (2015-2021 y 2021-2027), en los que se determinaron solo ocho zonas de riesgo pluviales-fluviales que, en principio, se iban a mantener para este tercer ciclo de planificación, para los años 2027-2033, pero en su tramitación se observó la necesidad de revisar y ampliar las áreas, a la luz de trabajos técnicos de modelización hidráulica llevados a cabo.
Según explica el Cabildo de Tenerife, el nuevo ciclo supone un avance en el conocimiento de los riesgos de inundación gracias al empleo de tecnologías de alta precisión. Entre ellas destacan los levantamientos mediante drones y tecnología LiDAR, que permiten obtener modelos digitales del terreno con mayor resolución y reducir las incertidumbres de los modelos convencionales. A ello se suma la realización de modelizaciones hidrológicas e hidráulicas bidimensionales que permiten analizar el comportamiento del agua y representar las zonas potencialmente afectadas por inundaciones en diferentes escenarios.
La consejera insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, explicó que “los trabajos que sometemos a consulta pública representan un gran avance en el diagnóstico de los potenciales riesgos de inundación, y permitirán reaccionar frente a estos eventos con celeridad y eficacia, ya que entre otros resultados se publican mapas que identifican las zonas que resultarían inundadas en distintos escenarios de probabilidad”. Los trabajos constituyen la fase previa a la elaboración del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación, en cumplimiento de la normativa europea, que obliga a actualizarlo cada seis años.







