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La falta de personal deja sin centro de día a menores vulnerables de Arona

Servicios Sociales tomó la decisión de licitar el cambio de modelo de gestión, proceso en el que se detectaron deficiencias, después de quedarse con una sola trabajadora al cargo de cinco menores
Visita de los menores de El Valito al Refugio de animales Acción del Sol. DA

El Servicio de Día El Valito, situado en El Fraile, es el recurso del Ayuntamiento de Arona destinado a menores de entre 4 y 12 años con expedientes abiertos por situaciones de riesgo o vulnerabilidad en su domicilio.

Tras meses funcionando con una sola trabajadora -una carencia de personal que puso en jaque la atención a los menores-, el Consistorio aronero ha decidido externalizar su gestión. Es por ello que el Organismo Autónomo de Servicios Sociales inició, a mediados del pasado mes de junio, el expediente correspondiente, calificando la contratación de una empresa especializada como una “necesidad inminente”.

Un fallo detectado en la primera licitación obligó a retirarla y a tramitarla de nuevo.
Desde entonces, los menores no han vuelto a pisar el centro con normalidad, y no se prevé que lo hagan hasta, al menos, dentro de mes y medio.

Una plantilla “insuficiente”

Hasta este verano, el servicio funcionaba con una educadora y una “monitora de jardín de infancia”, figura que, según admitió la concejala del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arona, Ruth Martín, “no es la correcta” para atender a menores de primaria y adolescentes, que son los destinatarios reales del servicio.

Con dos personas para tres aulas, en la práctica cada espacio dependía de una sola trabajadora, y cualquier baja “dejaba el recurso funcionando a medio gas”, afirmó la edil.

Esta fragilidad no era una sorpresa para el Ayuntamiento. El informe de insuficiencia de medios personales incorporado al expediente de contratación, fechado el 25 de junio de 2026, ya advertía de que la plantilla “carece del número suficiente de educadores sociales, psicólogos y trabajadores sociales” y calificaba el personal existente de “a todas luces insuficiente”.

El propio documento alertaba de que el absentismo de cualquiera de las dos trabajadoras “haría peligrar la prioritaria atención de los menores”.

El pliego salió a licitación con un valor estimado de 699.797 euros. Unas semanas después, y antes incluso de que venciera el plazo para presentar ofertas, el propio Ayuntamiento detectó fallos en varios apartados fundamentales para la correcta concurrencia.

En primer lugar, en los requisitos de solvencia técnica, ya que se fijaba un volumen de negocio máximo para las empresas en lugar de un umbral mínimo, lo que podía restringir indebidamente la competencia.

También se detectaron errores de cálculo en el pliego técnico, y faltaba, incluso, la aprobación previa de la Junta Rectora del Patronato.

El Ayuntamiento de Arona, pocos días después, retiró la licitación de la plataforma de contratación y la ha vuelto a sacar ya corregida recientemente.

Mes y medio sin acudir al centro

Fue en ese mismo tramo cuando la educadora que completaba el equipo solicitó al Patronato su traslado, dejando el recurso en manos de una única trabajadora e imposibilitando ofrecer un servicio en condiciones. “A nuestro entender, este tipo de recursos tiene que ofrecer entre siete u ocho trabajadores. Con una es nulo y deficitario, más si cabe”, reconoció la concejala.

El Valito lleva cerrado desde el pasado mes de junio

Durante el verano, los cinco menores que habitualmente utilizan el recurso fueron derivados a un campamento que ha servido, a todas luces, como solución puente hasta la primera semana de septiembre, momento en el que finalizó dicha actividad.

Desde entonces, con el curso a punto de empezar, y hasta que el servicio reabra ya externalizado, los niños y niñas permanecerán en sus domicilios, sin acudir a las instalaciones.

DIARIO DE AVISOS ha podido corroborar que, en total, esto supondrá más de mes y medio sin la actividad ordinaria del centro al que estos menores vulnerables acudían por distintas razones y/o situaciones en su núcleo familiar.

Preguntado por el estado de los niños y niñas que frecuentan el centro durante el curso, el Ayuntamiento insistió en que el seguimiento no se ha interrumpido en ningún momento: “Puedo garantizar que se ha mantenido un control al detalle, casi como de costumbre”, aseguró Martín, en referencia al contacto telefónico que la educadora mantiene con las familias pese a la suspensión.

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