El CD Tenerife sigue sin encontrar la regularidad que necesita para despegar. El conjunto de Álvaro Cervera sumó un nuevo empate en su visita al Sabadell (1-1), en un encuentro en el que volvió a mostrar dos de sus principales problemas: las concesiones defensivas y la dificultad para controlar los partidos. Un nuevo tanto de Enric Gallego, el séptimo de su cuenta particular, evitó una derrota que volvió a poner de manifiesto la dependencia ofensiva del equipo blanquiazul de la conexión entre Nacho Gil y el delantero catalán.
Cervera introdujo numerosas novedades en el once inicial y modificó también el dibujo ofensivo. Gomis ocupó el costado derecho, Noel se situó en la izquierda y Nacho Gil acompañó a Enric Gallego en la punta de ataque. Una apuesta que permitió al Tenerife encontrar profundidad por los costados y que tuvo en el delantero francés a uno de sus principales argumentos durante el primer tiempo.
El encuentro comenzó, sin embargo, con un contratiempo para los visitantes. Viereck vio la primera amarilla cuando apenas se habían disputado tres minutos. Pese a ello, el Tenerife ofreció una buena puesta en escena en la Nova Creu Alta. Antes de alcanzar el minuto diez ya había acumulado dos remates, uno de ellos entre los tres palos, y Gallego había puesto en aprietos a Fouli en un saque de puerta.
El Sabadell respondió con una ocasión clarísima que estuvo muy cerca de convertirse en el primer tanto de la tarde. Los locales encadenaron una triple oportunidad que incluyó un disparo al larguero, un rechace despejado de cabeza por David bajo palos y una extraordinaria intervención de Dani Martín para evitar el gol arlequinado.
El colegiado mostró posteriormente tarjetas amarillas a Bonaldo, en el minuto ocho, y a Édgar, en el 16. La presencia de Gomis en la banda derecha comenzó a cobrar especial importancia a medida que avanzaba el encuentro. Su capacidad para desbordar y generar superioridades obligó al técnico local a mover ficha en el minuto 26, cuando sustituyó a Bonaldo por Catalá. El defensor arlequinado había protagonizado, además, una entrada por detrás sobre el atacante blanquiazul que pudo costarle la expulsión, aunque el árbitro decidió dejarla en amarilla.
La primera parte perdió continuidad en su tramo final después de un fuerte choque de cabezas entre Noel López y Óscar Sanz. Ambos futbolistas necesitaron asistencia médica y el colegiado activó el protocolo establecido para este tipo de acciones. La intervención provocó las protestas del banquillo local y terminó con la expulsión por roja directa del fisioterapeuta del Sabadell. Juanjo también fue amonestado en la última acción antes del descanso.
Segunda parte
El Tenerife volvió a salir desconectado tras el paso por los vestuarios. Apenas se habían disputado dos minutos de la segunda mitad cuando Óscar Sanz adelantó al conjunto catalán. El tanto llegó tras una acción a balón parado que nació de una falta señalada en una posición que correspondía a un saque de esquina más adelantado. Sanz encontró espacio entre los defensores blanquiazules y remató sin oposición para superar a Dani Martín. Una vez más, la fragilidad defensiva condenaba al equipo de Cervera, que por quinta vez en sus últimos seis encuentros se veía obligado a remontar.
La respuesta visitante fue rápida y volvió a llevar la firma de sus dos futbolistas más determinantes en ataque. Nacho Gil encontró el espacio para dibujar un centro preciso al segundo palo y Enric Gallego apareció con un remate de cabeza para establecer el 1-1. Una conexión que ya había dado sus frutos frente al Girona y que volvió a rescatar al Tenerife. El delantero catalán alcanzaba así los siete goles en el campeonato.
Después del empate, Cervera realizó su primer movimiento desde el banquillo. Jesús Álvarez entró en lugar de Juanjo, que ya tenía una tarjeta amarilla. El partido fue perdiendo ritmo y el Sabadell asumió el protagonismo en el tramo final. Los locales empujaron al Tenerife hacia su propia área e inclinaron el terreno de juego, aunque sin encontrar demasiada claridad en sus aproximaciones a la portería defendida por Dani Martín.
El técnico blanquiazul trató de frenar ese impulso con un triple cambio. Enric Gallego, Gomis y Krdžalić dejaron sus puestos a Jesús de Miguel, Dani Fernández y Fabricio. Las sustituciones permitieron al Tenerife recuperar algo de equilibrio y enfriaron el empuje de los arlequinados, que ya no encontraron la misma facilidad para instalarse cerca del área visitante.
El marcador no volvió a moverse. El Tenerife se llevó un punto de la Nova Creu Alta, pero también la sensación de haber dejado escapar otra oportunidad para dar un paso adelante. El gol de Gallego volvió a amortiguar los errores de un equipo que continúa sin resolver sus problemas defensivos y al que los empates no le permiten cambiar el rumbo de las últimas jornadas.




