La pell de brau
El problema catalán ya descarriló parece que de modo definitivo, si bien no de acuerdo con todos sus epónimos literarios y políticos
El problema catalán ya descarriló parece que de modo definitivo, si bien no de acuerdo con todos sus epónimos literarios y políticos
Tan intenso está siendo en su mayor parte este verano informativamente hablando que, antes de que comience a disminuir esta semana su efecto narcotizante, las microalgas, el barco de nitrato de amonio y los vertidos se conjuran en un cóctel endiablado contra la rentrée del Gobierno. Desde ayer puede decirse que las vacaciones políticas que
La crónica es la novela de la realidad. El autor de la frase, periodista y novelista, clava el anzuelo en el cielo de la boca de este oficio. Periodismo es ver nacer y morir todos los días y desayunar las tripas de lo que pasa al descubierto al día siguiente. Las redacciones, cubiles de ambiente
Técnicos y científicos han vuelto a ponerse pinturas de guerra, incitados por las microalgas y la deyección del litoral
En España padecimos décadas de terrorismo. Pero esto de ahora es un grado superlativo en la escala jerárquica del género negro del terror
El 90% de los debates públicos acaban en la papelera (o en el mar, que es lo que hoy traemos a colación), porque en las Islas se discute de modo maniqueo e intransigente, y casi siempre –de ahí ese alto porcentaje de debates estériles- con el pernicioso interés político de por medio, que no cejará
Hace diez años viajé a Perú por primera vez, como tantos turistas, atraído por el Machu Picchu, con la salvedad de que iba al encuentro de la futura madre de mi hijo. Nos reunimos en Lima, hicimos noche en Cuzco y recorrimos juntos la ciudadela incaica, hechizados por la mística del santuario. Al regresar de
La serpiente de verano fue el bicho que estuvo siempre en las oraciones del periodista, porque la prensa, que es una agricultura de buenas y malas cosechas, tiene su periodo estival de sequía, y le va la vida en ello
Nos acordamos de los alisios cuando arrecia el bochorno como de Santa Bárbara cuando truena, como del alisio del bloom de las microalgas, que alguien acaba de invocar estos días
Existe la figura del adulón, que deposita todo su éxito en la incontinencia a la hora de exaltar, secundar, imitar y obedecer hasta límites grotescos al jefe, líder y amo que lo nombra y somete
Tiene hoy razón de ser un régimen como el bolivariano, a todas luces víctima fatal de sus propios errores de fábrica, tras 18 años de ensayo impulsivo de un modelo sui géneris que oscilaba entre el castrismo y el libro verde de Gadafi?
Si el lenguaje de los últimos dignatarios -cuyo parentesco con dignidad no deja de ser casual entre dos palabras- es el espejo donde se retratan sus actos, estemos precavidos porque la democracia está a punto de dar un giro desolador hacia otra dimensión desconocida que la aleja por completo de principios que teníamos por inmutables