Opinión

La herida

Cuando la razón no es capaz de provocar una movilización verdaderamente significativa, si la convicción racional se revela insuficiente, la política (la peor política) abusa de la persuasión emocional o afectiva

Y ahora ¿qué? – Fermín Bocos

Nadie tiene una sola respuesta para la pregunta más trascendental de cuantas puedan formularse a raíz de la tensa jornada vivida el domingo en Cataluña

Elecciones – Por Cayetano González

Suspendida la autonomía en Cataluña, inhabilitados sus responsables políticos y juzgados por los delitos que han cometido, el presidente del Gobierno debería convocar en los próximos meses elecciones generales

Trampas y palos – Por Rafael Torres

Es cierto que la defección de los Mossos, que desobedecieron la orden judicial de cerrar los colegios a las seis de la mañana, forzó y precipitó la actuación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, la mayoría de cuyos miembros llevaban diez días encerrados en un barco

Fracaso democrático

En las jornadas previas al 1-O destacábamos en las páginas de DIARIO DE AVISOS que la convocatoria del referéndum de independencia de Cataluña era uno de los mayores escollos y desafíos a los que ha tenido que enfrentase la actual democracia española

El voto como excusa para la imagen

Para el llamado Procés catalán, el voto es lo de menos. No importaron los votos que conformaron la composición actual del Parlament, cuya representatividad ignoraron sin rubor en los tristes días 7 y 8 del septiembre recién finalizado, aquel tejerazo sin tiros

La caja de los truenos

El problema territorial en este país ha sido desde el principio de la democracia un asunto que los diferentes partidos políticos han utilizado a modo de trueque para cuando carecían de los apoyos necesarios en el Parlamento

La campaña de marketing de Puigdemont

Lo ocurrido no solo ayer, sino en las últimas semanas con todo el procés catalán es la mejor campaña de marketing jamás contada. Mariano Rajoy solito le ha hecho publicidad a todos los independentistas

La fractura – Por Lorenzo Silva

El referéndum (o lo que finalmente sea lo de ayer) del 1-O tiene como objetivo primero (véase la inefable Llei de Transitorietat) provocar la fractura que separe a Cataluña del allí llamado por muchos Estado español