Un buen PSOE
Este país necesita un buen PSOE. Lo necesitan quienes simpatizan con los socialistas, y también los que no
Este país necesita un buen PSOE. Lo necesitan quienes simpatizan con los socialistas, y también los que no
Quiérese decir que seguimos en pañales en la cuna del Estado de las Autonomías mientras otras ya alcanzaron la mayoría de edad
“La crisis la hemos padecido porque los líderes son adolescentes emocionales que no se han desarrollado más allá de ese nivel de codicia y egoísmo por el cual luchan por tener más dinero y más poder”.
Cuando el miércoles felicité con un tuit a Pedro García Cuartango y toda la redacción de El Mundo por haber alcanzado la cota de los 10.000 números, proclamando a la vez mi “orgullo” como arribafirmante de los 8.808 primeros, un querido amigo, adicto a la numerología
La madre superiora movía misales de una parroquia a otra sin que nadie sospechara que había algo raro en el trasiego de libros religiosos al margen de los feligreses
Tengo un director que no me merezco. Él me oculta sus virtudes, pero cerca de él trabaja gente que me lo chiva.
Le robo el título a José Luis Sáenz de Heredia, que dirigió y despidió aquel documental que obligaban a ver los gobernadores civiles, llamado Franco, ese hombre.
Ante la necesidad de buscar una explicación a la guerra de los mundos -que es la continua matraquilla de todas las épocas- habíamos deslizado aquí la semana pasada la posibilidad de que nos sorprendiera cualquier día un gran apagón en Internet.
La intensidad de la semana ha sido de tal calibre que apenas hace una semana que se celebró la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia y parece que ha pasado un siglo.
El turismo sigue viviendo un momento dulce en Canarias. Se producen nuevos récords en llegada de visitantes: 14,9 millones en 2016 (13,3 extranjeros y 1,6 españoles), el 12,6% más que en 2015.
“Si quieren curas en los hospitales, que los pague la Iglesia”. La sentencia es de Francisco Déniz, parlamentario de Canarias por Podemos.
El comienzo del siglo XXI se está caracterizando por una fuerte globalización depredadora, motivado por el capitalismo y consumismo.