Explosión de música, color y tradiciones ayer en Los Realejos. El municipio celebró su tradicional romería regional en honor a San Isidro Labrador, quien ya desde el siglo XVII comenzó a despertar el fervor de los campesinos de la zona, debido a la divulgación de sus milagros, y Santa María de la Cabeza, declarada de Interés Turístico Nacional.
La función eucarística, cantada por la Agrupación Folclórica Tigotán, comenzó a las 12.00 en la parroquia del Apóstol Santiago y una vez concluida, dio comienzo la romería, encabezada por las imágenes de ambos santos, quienes estuvieron acompañados por la Corporación municipal, por la vigente Romera Mayor de las Fiestas de Mayo, Carmen Jeanette García, y por el resto de candidatas. Carrozas, carretas tiradas por yuntas de bueyes, tractores agrícolas, además de diversas agrupaciones folclóricas locales, a las que se suman las siete que participaron el sábado en el XLII Festival de las Islas representando a cada una de ellas, tampoco quisieron perderse esta cita con las tradiciones. Se contó también con diversidad de parrandas, grupos familiares y de amigos, así como diversos turistas que quisieron sumarse como de costumbre a la celebración.
Trayecto habitual
El trayecto, como viene siendo habitual, transcurrió por la Avenida de Los Remedios y calles Reyes Católicos, El Llano, El Sol, La Pila, El Medio Arriba, hasta llegar a la altura de la parroquia del Apóstol Santiago. Las imágenes de San Isidro Labrador y de Santa María de la Cabeza fueron introducidas de vuelta a su templo a las pasadas las 17.00 horas, acompañados, por la Agrupación Folclórica Sabinosa, de El Hierro.
Las carrozas, grupos y demás participantes en el recorrido se concentraron inicialmente entre las avenidas de Canarias y Tres de Mayo. Por fortuna, no hubo contratiempos. Tampoco faltó el buen vino, música, los bailes, la comida tradicional y los desfiles de carretas engalanadas especialmente para la ocasión.
El último domingo de mayo los realejeros tienen una cita con las tradiciones que no deja a ningún asistente indiferente. Y este año tampoco defraudó.











