Efectivos de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife prestaron un excelente servicio a la sociedad al resolver la peligrosa situación creada por un vecino del barrio de La Salud que, enajenado por lo que en principio se valoró como un brote psicótico, encerró a los adultos de su familia para quedarse a solas en el salón de la vivienda con una niña de 7 años y un bebé de 22 meses en la inquietante compañía de un cuchillo de cocina y dos tijeras, en información facilitada por fuentes cercanas al caso.
El suceso acaeció minutos antes de las ocho de la tarde del pasado sábado en el referido barrio capitalino, cuando se recibió una alerta en el Cecoes 1-1-2 del Gobierno de Canarias sobre una posible toma de rehenes entre miembros de la misma familia.
Tuvieron que ser agentes de la Policía Local capitalina quienes afrontasen semejante situación de emergencia. Al llegar, el triste protagonista de esta historia les abrió la puerta y los recibió con aparente tranquilidad, negando los hechos denunciando y asegurando de que todo era una broma y que iba a “jugar” con los más pequeños. Mientras transcurría una conversación cuyo fin era no excitar en demasía al ahora ingresado, uno de los funcionarios observó que la puerta de la cocina se encontraba trancada con un gran destornillador a modo de improvisado fechillo. De allí salieron al fin la madre y la hermana del enfermo, así como un amigo de la familia que había acudido en su auxilio.

Mientras tanto, los otros participantes de la supuesta fiesta eran los pequeños ya citados, sentados en un salón donde a la vista se habían dispuesto un cuchillo de cocina y dos tijeras que, obviamente, fueron retirados de la escena por los agentes en cuanto se percataron de la presencia de los mismos. Aunque en ningún momento el varón de 40 años se mostró violento con los agentes, los sanitarios desplazados a la vivienda apreciaron síntomas de que sufría un brote psicótico por lo que se procedió a su traslado a la unidad de enfermedad mental de Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
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Casos de enorme gravedad que ya se derivan a los municipales
El hecho de que la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife tenga competencias en seguridad ciudadana y haya demostrado su eficacia -ahí está el caso que nos ocupa- no deja de resultar llamativo que asuntos tan graves como una alerta por supuesta toma de rehenes menores de edad en una vivienda sean derivados por el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) a sus compañeros municipales.
A este respecto cabe recordar las constantes denuncias de los principales sindicatos de policías nacionales, como son la Confederación Española de Policía (CEP) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que lamentan la escasez de recursos humanos y materiales del CNP en esta provincia, lo que niega la Delegación de Gobierno.
En la memoria queda una exclusiva del DIARIO de AVISOS fechada en noviembre del año pasado, cuando desveló la orden dada a la Sala del 091 para que la creciente derivación de asuntos a la Policía Local santacrucera sólo se recogiera en el Libro de telefonemas (a mano) y no en el Boletín de Incidencias Oficiales, es decir, telemáticamente, lo que impide el control directo desde el Ministerio del Interior[/su_note].





