
El anteproyecto de la Ley del Suelo de Canarias se convertirá en proyecto el próximo lunes, una vez que, como esperaba el Gobierno regional, el Consejo Consultivo haya aprobado el preceptivo informe. A pesar de los vientos huracanados que han azotado las estructuras de uno de proyectos estrella de Fernando Clavijo, esta vez sale “reforzado”.
Fuentes del órgano asesor de la Comunidad Autónoma han trasladado a este periódico que, el documento cumple con las normativas vigentes y que, salvo matices de interpretación y las habituales recomendaciones, se ha emitido por unanimidad un dictamen favorable. Ahora corresponde al Ejecutivo perfilar el borrador para entregar el texto al Parlamento con vistas a su tramitación a partir de septiembre.
Los toniques en el camino han obstaculizado el recorrido de una iniciativa rodeada de polémica, conflictos latentes y tensiones intermitentes entre los socios de la coalición de Gobierno (CC-PSOE), con sensibilidades a dos velocidades. Desde la oposición, el PP y ASG saludaron la simplificación y la descentralización en la planificación del territorio -que incluye una revisión de las atribuciones de la Cotmac para entregar competencias a los ayuntamientos y a los cabildos-; pero los aplausos se mezclaron con los abucheos de quienes denuncian el regreso al “desarrollismo desbocado de los años setenta”.
Llamativa y provocativa, a la par que rimbombante, es la firma de Paulino Rivero (CC), predecesor de Clavijo, en el manifiesto de una plataforma de colectivos sociales y políticos. Curiosamente, en algunos párrafos se critica a sí mismo como presidente.




