Güímar

Helicópteros militares destrozan colmenas en el Malpaís de Güímar

El apicultor Willy Acosta denunció el día 21 ante la Guardia Civil la muerte de abejas debido a las maniobras nocturnas

UN grupo de colmenas en el Malpaís de Güímar / DA
Un grupo de colmenas en el Malpaís de Güímar / DA

Se diría que con el Ejército hemos topado. A las habituales denuncias de ciudadanos anónimos, de vecinos de El Socorro y de muchas zonas del Valle de Güímar, incluso de los propios ayuntamientos sobre las maniobras nocturnas de los helicópteros militares, se suma ahora la queja formal de los apicultores güimareros, que denuncian el destrozo de colmenas y la muerte de sus abejas por los vuelos y aterrizajes que se suceden sobre el Malpaís de Güímar, por otra parte, reserva natural protegida.

La última denuncia fue interpuesta el pasado viernes, día 21, por el apicultor Willy Acosta en la Guardia Civil, donde informó en el atestado de que “los helicópteros militares están aterrizando justo delante de las colmenas y las están destrozando”. Acosta recuerda que “llevamos unos años quejándonos a través de Medio Ambiente y del Ayuntamiento, pero no se consigue nada, por eso no me quedó más remedio que denunciar este hecho en la Guardia Civil , que se ha comunicado también al presidente de Abecan (Asociación Canaria de Apicultura), Henry Muñoz, y a COAG”.

Acosta relata que se trata de “maniobras de aterrizaje y despegue justo delante de las colmenas, que se están haciendo varias veces a la semana, casi siempre de noche, poniendo grandes focos de referencia, cuando nosotros trabajamos de noche con las abejas”. “Hace unos días -agrega-, un helicóptero tiró un bidón de agua con 50 litros al suelo y las colmenas se desplazaron sobre los palés. Al menos se dañaron unas siete de ellas”, comenta el apicultor. Según la oficina comarcal de Medio Ambiente, en ese espacio protegido los helicópteros no pueden sobrevolar por debajo de los 300 metros altura, “y sin embargo, no solo sobrevuelan, sino que suben y bajan creando turbulencias que arrasan con las abejas cuando estas buscan el polen o el néctar”, señala Acosta, que no puede cuantificar el daño, pero “la merma en las colmenas es evidente y no es por enfermedad”.

Recuerda Acosta que su suegro es militar y que llevan treinta años haciendo maniobras en ese lugar, “después de no poder hacerlas en el Teide”, y, según le han dicho, se escudan en que “por encima de otras normas prevalece la seguridad nacional”.

La decena de apicultores con colmenas en el Malpaís de Güímar las tienen situadas en un cuadrante diseñado por Medio Ambiente y las trasladan ahí desde la zona de Las Cañadas, con el fin de pasar un invierno más suave, moviéndose por cuestión de la floración.

HELICÓPTERO MILITAR
Un helicóptero militar, por debajo de los 300 metros en el parque natural del Malpaís de Güímar. DA

Reserva natural

La Reserva Natural Especial del Malpaís de Güímar es un territorio de importancia ecológica notable. Desde 1987 se incluye en los llamados espacios naturales protegidos y en 1989 se organizó un patronato del paraje natural que se encarga de su uso y gestión. En la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias, se declara que “la totalidad del Malpaís de Güímar, desde su límite con el Puertito de Güímar hasta el camino de El Socorro, pasa a denominarse Reserva Natural Especial del Malpaís de Güímar”.

Las colmenas que en él se encuentran cuentan con el permiso de Medio Ambiente, no así Defensa para sus maniobras.

Bajan del Teide para pasar un invierno más suave cerca de la costa

La decena de apicultores con colmenas en el Malpaís de Güímar las tienen situadas en un cuadrante diseñado por Medio Ambiente y las trasladan ahí desde la zona de Las Cañadas, con el fin de pasar un invierno más suave, moviéndose por cuestión de la floración.