
Casi 140 años lo contemplan y representa uno de los valores etnográficos más destacados de la comarca sur. El edificio conocido como el Secadero de tabaco, en Granadilla, construido en 1878 por José García Torres, uno de los cosecheros de esta planta más importantes de Abona, coincidiendo con el despegue de este cultivo como alternativa a la crisis de la cochinilla, se convertirá en el epicentro cultural del municipio, donde se celebrarán pequeños conciertos, exposiciones, conferencias y otras actividades que sirvan de polo de atracción para residentes, turistas y visitantes de otras zonas de la Isla.
Las obras del futuro Espacio Cultural El Secadero, que así se denominará, comenzarán el próximo año. El proyecto incluye en la entrada principal una plaza con bancos y en la parte trasera, donde hay una antigua huerta, se construirá un patio y un mirador. El inmueble, que presenta un avanzado estado de abandono, cuenta con rasgos arquitectónicos singulares, con una doble nave con sendas cubiertas a dos aguas. En sus muros laterales se abren unos huecos de forma rectangular por donde entraba el aire que secaba las hojas de tabaco para su exportación, una actividad industrial que supuso el único medio de subsistencia de muchos vecinos. Una placa tallada en piedra indica en su fachada la fecha de construcción del edificio, junto a las iniciales de su primer propietario. Además, cuenta con un valor añadido: está situado en el antiguo camino real del Sur, en el tramo entre El Río y Granadilla, una vía de comunicación secular que conectaba los principales núcleos habitados de las medianías y que aún conserva parte de su empedrado.
En 2008 el Gobierno de Canarias lo declaró Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Sitio Etnológico y ese mismo año fue adquirido por el Ayuntamiento, pasando a formar parte del patrimonio público del casco municipal. Además de secadero de tabaco, fue corral de comedia y el primer cine del pueblo.
PRIMERA INVERSIÓN
En el último pleno extraordinario celebrado la semana pasada, todos los grupos respaldaron la aprobación del convenio para la financiación de la obra de rehabilitación, con una primera partida presupuestaria de 189.811 euros, de los que el Ayuntamiento aportará 37.962 euros (20%) y el Cabildo 151.849 (80%). El alcalde, José Domingo Regalado, explicó a este periódico que el espacio se convertirá en un lugar de referencia y solera para el disfrute de vecinos y visitantes. “Nuestro proyecto es rehabilitar el casco histórico a partir de la conservación de edificios como el Secadero de tabaco, único en la isla de Tenerife, que se sumen a otros inmuebles de gran valor patrimonial como el Convento Franciscano, la Iglesia de San Antonio de Padua o el propio Museo de la Historia. Estamos convencidos de que contribuirá a la dinamización del casco”, señaló el regidor municipal. El Secadero de tabaco de Granadilla, una construcción en forma de cuadrilátero regular, situado en la calle José Reyes Martín, conserva elementos que contribuyen a mantener un ambiente propio de otras décadas y reflejan la importancia que cobró en el municipio y en la comarca la exportación de las hojas de tabaco. El expediente que sirvió para declararlo Bien de Interés Cultural aboga por la preservación del edificio en un lugar “sin grandes impactos negativos generados por transformaciones urbanísticas recientes”.
LA LOCALIDAD CON MÁS BIENES DE INTERÉS CULTURAL
El alcalde José Domingo Regalado cree que “Granadilla tiene que darle valor a su patrimonio, ya que es el municipio de la comarca que tiene más bienes de interés cultural y eso sirve para conocer nuestra historia, pero también para convertirlo en motor económico y cultural”. Al tiempo también recuerda que el 25% de espacios naturales están protegidos, “lo que habla de la riqueza paisajística de nuestro municipio”.




