Si todo va bien, este mismo año se podrían iniciar las primeras obras de la que será la futura playa de Las Teresitas, y es que, tras la aprobación inicial del Plan Especial del frente, ayer en el Consejo Rector de Urbanismo, si todo sale según lo previsto, en tres meses podría estar listo para su aprobación definitiva. De ser así, el alcalde ya ha anticipado que le gustaría empezar las obras por el saneamiento de la playa. En una entrevista con DIARIO DE AVISOS el pasado noviembre, José Manuel Bermúdez, adelantaba que ya hay un proyecto de saneamiento sobre la mesa, “que es por donde hay que empezar, aunque no sea lo más vistoso, porque no tiene lógica que esa playa no lo tenga”. Tras esta obra, “lo segundo sería el paseo y lo tercero, los aparcamientos”. Así que 2017 será el año en el que las cosas empiecen a cambiar en Las Teresitas después de años de conflictos y enfrentamientos de todo tipo. Incluso los kioscos de la playa puede que este año también acaben cerrando.
El documento que aprobó ayer el Consejo Rector de Urbanismo va a permitir una playa más grande, porque las vías de acceso se mueven hasta la ladera y crece la superficie de arena. El frente contará con un gran sistema de dotaciones públicas, a partir de un parque urbano y dotación deportiva de relación directa con la propia playa. Este parque ocupará una superficie aproximada de 37.000 metros cuadrados.
Se pretende dotar al borde litoral de un espacio libre, de alta calidad ambiental y paisajística, que sea funcional y compatible con el resto de usos previstos. El criterio principal ha sido vincularlo al máximo con la playa, de manera que puedan conformar un único espacio común. Se obtiene así un paseo litoral y parque urbano de notable conectividad, continuidad y relación con la playa. El futuro parque de Las Teresitas se ordena estableciendo una cabecera y un final de playa, más los usos específicos propuestos a lo largo del mismo. Albergará hitos específicos o actividades en toda su longitud, que darán aún más atractivo al tránsito y la estancia en todo el parque.
El concejal de Urbanismo, Carlos Garcinuño, explicó que el Plan Especial ha seguido un proceso de tramitación técnica exquisito, en opinión de los propios consejeros, “y está perfectamente trabajado desde todos los puntos de vista”. De acuerdo con los cálculos del concejal y si no surgen inconvenientes en el proceso de información que ahora se abrirá, el documento puede aprobarse con carácter definitivo dentro de tres meses, “un paso previo para elaborar el proyecto de urbanización y el encargo de la obra”.
La inversión total que viene recogida en el documento es de 36 millones de euros y el plazo de ejecución de todos sus elementos es de ocho años. Entre los detalles más llamativos (y polémicos) se encuentra la construcción de un nuevo edificio de aparcamientos justo donde se levanta el conocido como mamotreto y que, también este año, será derribado en cumplimiento de la sentencia de la Audiencia Provincial.
Además del edificio de aparcamientos que sustituirá al mamotreto, están los dos paseos que atravesarán la playa (uno más próximo a los kioscos y otro más cercano a la arena), un carril bici y un gran parque destinado al ocio y el deporte que se extenderá desde el principio de la playa hasta el final de la misma.

Además, se propone que el acceso a la playa con vehículos privados se haga de forma soterrada. Los coches podrán acceder a los aparcamientos, tanto a los que estarán bajo rasante como a los que se distribuyan en superficie, a través de dos vías como las actuales. El equipo de gobierno confía en que, al desviar el tráfico de los vecinos de Anaga (Suculum e Igueste de San Andrés) antes de la entrada a la playa, se aliviará el número de coches.
En cuanto a los detalles técnicos de la propuesta elaborada por Gestur, el documento destaca la construcción de un pequeño intercambiador a la entrada de la playa desde donde saldrán guaguas más pequeñas, que bien llevarán a los vecinos de Anaga hasta sus casas o bien servirán para el traslado de personas con dificultades de accesibilidad hasta la playa.
Aquí también llegará el tranvía, si finalmente se construye la Línea 3. Los peatones podrán entrar desde ese punto al paseo a través de una pequeña plaza y caminar tanto por el más próximo a la playa como por el más cercano a los kioscos, “un paseo para ir vestido y otro en bañador”, como lo definió en la presentación del documento el arquitecto responsable del mismo, Rubén Henríquez. Entre uno y otro, espacios para el ocio y el deporte.
Además, en paralelo a la vía de acceso irá un carril bici que llegará hasta el final de la playa, una demanda esta recogida en el proceso participativo, así como el paseo litoral. También se pone en valor el uso nocturno de la playa.
Críticas
El documento aprobado ayer salió adelante solo gracias al apoyo del equipo de gobierno, ya que tanto PSOE como Sí se puede se mostraron contrarios al mismo, mientras que C’s se abstuvo. El portavoz socialista, José Ángel Martín, insistió en sus críticas, especialmente en las referidas al coste, “disparatado” para el edil. Además, recordó, se mantiene el mamotreto y se construirá un hotel que afectará al impacto visual de la playa, “aunque digan lo contrario”.
Un hotel de cuatro estrellas o más, de 400 plazas y de al menos cinco plantas
La propuesta del Plan Especial es que la parcela hotelera que viene recogida en el PGO se ubique tras la batería militar de la zona, reduciendo así su impacto ambiental. En ella se alzará un hotel de cuatro estrellas o más, de 400 plazas y cuya altura podría variar entre cinco y ocho plantas.
El lunes finaliza el plazo para presentar ofertas al derribo del mamotreto
Uno de los proyectos que recoge el Plan Especial de Las Teresitas es volver a levantar un edificio de aparcamientos en el mismo lugar que ocupa el inmueble conocido como mamotreto. Antes habrá que derribar el edificio actual, una obra que ya ha salido a licitación y cuyo plazo para presentar ofertas termina este lunes. Los interesados tenían 26 días naturales para interesarse por la licitación, que oficialmente termina este sábado, pero que, al ser un día inhábil, se traslada al lunes.
Al tratarse de un concurso tramitado por la vía de urgencia, los plazos para proceder a la adjudicación de la obra se recortan. Tras la valoración de las ofertas que se hayan presentado, los tiempos que se manejan desde el Ayuntamiento es que al menos se pueda iniciar la demolición durante el primer trimestre de este año. El presupuesto de licitación asciende a 540.000 euros y el plazo que la adjudicataria tiene para ejecutar la obra es de seis meses.




