
Las fotografías que dan forma a la exposición Al margen, del fotoperiodista Andrés Gutiérrez, compañero de DIARIO DE AVISOS, se descolgarán el próximo domingo de la sala Puente de TEA Tenerife Espacio de las Artes. Miles de personas han acudido a la cita con las siete historias que Gutiérrez ha rescatado en la muestra. En la treintena de imágenes que componen la exposición los refugiados, los presos de guerra, las consecuencias del agente naranja en Vietnam, la pobreza e, incluso, los okupas en Canarias son protagonistas. La exposición, que se presentó el pasado 17 de diciembre, se puede visitar de martes a domingo de 10.00 a 20.00 horas.
-¿Cómo surge Al margen?
“En un principio, Antonio Vela, director del Centro de Fotografía, me planteó la posibilidad de hacer una exposición de fotoperiodismo en la Sala Puente. La primera vez le dije que no, porque me parecía que era una gran resposabilidad llevar mis fotos a TEA, además no creía que tuviera tanto material, pero al final me convenció. Yo soy fotoperiodista y TEA da cobijo al arte contemporáneo, eso significó un ejercicio de selección importante para mí. A mucha gente le huele el fotoperiodismo como a algo viejo”.
-¿De qué manera llegó a las historias que narra en las fotografías?
“Los temas los he ido trabajando a lo largo de los años. La exposición está compuesta por siete temas: seis historias y un testimonio. La pobreza en India; refugiados sirios en Turquía; emigrantes pakistaníes y afganos; un testimonio de un prisionero de guerra torturado por el actual régimen sirio; algo del agente naranja, cómo ha deformado a los vietnamitas y cómo tantos años después los niños siguen naciendo con malformaciones; y un tema pequeño sobre pobreza en Canarias, sobre una familia okupa. Se llama Al margen porque son siete historias que han quedado al margen del interés social, ni a los medios, ni a la gente les interesan ya. La idea es reflotar esas historias para crear conciencia, para mostrar realidades injustas”.
-¿Cómo es su proceso creativo?
“Primero elijo un sitio, me documento de ese lugar. A mí me interesa la temática social. Por ejemplo, ya sabía lo del agente naranja porque había leído sobre ello, lo que no sabía, lo que se quedó al margen, fue que la cuarta generación de vietnamitas sigue naciendo con malformaciones. Al principio, los afectados recibían indemnizaciones del Gobierno americano, pero 40 años después la gente que sigue naciendo con problemas, no recibe nada. Llegas a un país y empiezas desde cero. Desde que pisas tierra comienzas a buscarte la vida. Siempre ha sido así. Solo llegas documentado y con la idea de lo que quieres hacer. Entonces comienzas a hilar la historia. Ves si hay centros, ONG, si hay centros médicos…”
-¿Qué pretende enseñar en esta muestra?
“A través de las imágenes, intento contar una historia como si fuera un reportaje. Al principio mucha gente no quiere participar en la fotografía. Es el trabajo de días y la sinceridad lo que hace que la gente comience a abrirse. Es un proceso que requiere tiempo”.
-¿Cuál fue la historia que más le marcó?
“Hay una historia de un niño refugiado sirio, Ahmad, al que le bombardearon su casa cuando comenzaron las revueltas en Alepo. Terminó trasladándose a un campo de refugiados dentro de Siria. Pero también bombardearon el campo. Esa bomba mató a tres de sus hermanos y a él le arrancó los brazos. Esa historia fue muy dura, sobre todo por lo que relataba la madre. La idea es vivir la historia, habitarla, porque si no, no la puedes contar igual. Es como hay que hacer el periodismo: en primera persona”.
-¿Dónde se han publicado estos reportajes?
“Dos trabajos se han publicado ya en El País, en la sección Planeta Futuro: el de la pobreza en India y el del emigrante pakistaní. Las historias las escribe Sheila Torres. Por otra parte, están las fotos de Ahmad, el niño sirio sin brazos, en este trabajo también hice vídeos que se retransmitieron en la CNN de Estados Unidos. El niño está ahora allí, en el Boston Children’s Hospital, donde intentan mejorar su herida y colocarle prótesis. Esto fue en 2015”.
-¿Cómo ve el fotoperiodismo en España en la actualidad?
“Creo que el nivel de los fotoperiodistas en España es realmente muy bueno, lo que falla es el sistema, las cabeceras. No se suele apostar por el buen fotógrafo, sino por el ahorro. Parece que los fotoperiodistas hasta sobramos, pero solo ocurre aquí. Un buen titular llega, pero cuando una imagen es impactante, el efecto es inigualable”.
-Un efecto que también genera una gran responsabilidad…
“Incluso los piratas que van a buscar un premio en la guerra, hasta ellos ayudan. Una foto puede tener muchas lecturas, pero si el que hace el trabajo es consciente de su labor y de la responsabilidad que es decir la verdad, no cuesta nada. Respeto y sensibilidad… eso es fotoperiodismo”.




