censura en la laguna

“La censura en La Laguna da miedo a los poderes económicos”

Portavoz municipal de Unid@s se puede, una confluencia de partidos de izquierda con seis concejales, Rubens Ascanio promueve, con luz y taquígrafos, un cambio de Gobierno en La Laguna
rubens ascanio g portavoz del grupo UNID@s se puede en el ayuntamiento de la laguna | Foto: SERGIO MÉNDEZ
Rubens Ascanio, portavoz del grupo UNID@s se puede en el Ayuntamiento de La Laguna | Foto: SERGIO MÉNDEZ
Rubens Ascanio, portavoz del grupo UNID@s se puede en el Ayuntamiento de La Laguna | Foto: SERGIO MÉNDEZ

Fue el segundo candidato a la Alcaldía más votado por los laguneros en 2015. Portavoz municipal de Unid@s se puede, una confluencia de partidos de izquierda con seis concejales, uno menos que CC, Rubens Ascanio promueve, con luz y taquígrafos, un cambio de Gobierno en La Laguna, mediante una moción de censura que ya apoyan 11 concejales de los 14 necesarios (contando con los de XTF-NC y dos de los cinco del PSOE). Este licenciado en Historia asegura que su alianza de partidos llevará a la Fiscalía documentación sobre las presuntas irregularidades en el servicio municipal de grúas, durante la época en que era alcalde el hoy presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo. Cree que CC hará lo que sea para mantenerse en el poder local, “porque La Laguna es clave para ellos, y tienen mucho que ocultar”, además de que un Gobierno como el que se cuece “podría generar un efecto en cadena que permita un cambio a gran escala”, lo que, a su juicio, “da miedo a los poderes políticos y económicos que hay detrás de CC”.

-¿Cuál es el balance a día de hoy de las negociaciones para una moción de censura en La Laguna?

“En la campaña electoral manifestamos claramente nuestro compromiso con la regeneración política en La Laguna, que entendemos que pasa necesariamente por acabar con tres décadas de Gobierno de Coalición Canaria. En esa línea hemos tomado la iniciativa para trabajar con otras formaciones políticas en favor de un Gobierno de progreso. Por el momento hay 11 concejales que han asumido esa responsabilidad de cambio, con los que estamos avanzando en acciones y propuestas. También estamos intentando cerrar una nueva reunión con Ciudadanos para la próxima semana, con los que hubo gran sintonía. El elemento que falta es la parte oficial del PSOE, que por el momento sigue en la estrategia de esconder la cabeza”.

-¿A qué atribuye usted las reticencias del sector oficial del PSOE a un cambio político: su división interna, afinidades personales con CC, diferencias programáticas…? ¿Les satisfacen los argumentos para seguir en esa “reflexión” de la gestora socialista?

“Creo que el sector oficialista del PSOE está ganando tiempo para superar un debate interno muy potente y una evidente falta de dirección política. Personalmente me escandaliza que los tres concejales del PSOE que no firmaron la moción no tengan el valor de explicar a la ciudadanía qué quieren hacer. Me parece que lo lógico es que si quieren mantener a Coalición Canaria en el poder, junto al inestimable apoyo del PP, lo deben explicar, argumentando cómo han cruzado todas las líneas rojas que ellos mismos trazaron en mayo de 2015. Ahora mismo, con la ambigüedad que están demostrando, parece que prefieren mantener un pacto que les avergüenza”.

-¿En qué medida puede influir en el éxito o fracaso de la censura uno de los puntos del programa de mínimos de los censurantes: la paralización y revisión de la versión del Plan General de Ordenación en trámite?

“El proyecto de Plan General de Ordenación es una de las herencias envenenadas que dejó Clavijo a La Laguna. Durante casi cuatro años, cientos de vecinos y vecinas se han mantenido movilizados contra las grandes operaciones urbanísticas que aparecen reflejadas en sus páginas. Lograr un Plan que dé respuesta a las más de 6.000 alegaciones presentadas en la última fase de exposición pública, un PGO para la mayoría y no para los especuladores, debe ser un elemento central de un Gobierno de progreso para Aguere. Consideramos que en esta fase el PSOE quiso mirar para otro lado mientras gobernaba con CC, pero es evidente que las últimas elecciones fueron también un auténtico referéndum contra este documento, un no ciudadano que no queda más remedio que escuchar”.

-Ustedes no han hablado de quién sea el candidato a alcalde en esa moción de censura, aunque usted fue el segundo más votado, por delante del PSOE y con más concejales que los socialistas. ¿Realmente será una cuestión secundaria? ¿Unid@s se puede renunciaría a ese puesto si es preciso para un cambio político?

“Sabemos que es poco frecuente que los sillones no sean el elemento central de lo que queremos hablar. Es cierto que casi 13.000 votos nos convirtieron en la segunda fuerza en el salón de plenos lagunero y el principal grupo de las organizaciones progresistas en nuestro Ayuntamiento. No es menos cierto que somos un grupo cohesionado y que está demostrando su capacidad de trabajo, en este sentido aceptaríamos ese reto con la enorme responsabilidad que conlleva; sin embargo, no pondremos esa condición como línea roja. Si logramos desarrollar un programa de gobierno potente y colocamos a las personas más capacitadas al frente de cada área, lo de menos será quién es el alcalde o la alcaldesa”.

-¿En qué nota usted que los laguneros quieren un cambio político, más allá de los resultados de las pasadas elecciones, donde el 76% de los electores no votaron por CC?

“Evidentemente, esa es una clave que explica que ahora sea posible una moción de censura. Sin una mayoría de progreso no estaríamos en el debate actual y no existiría la enorme esperanza que notamos cada día en la calle. Creo que la ciudadanía lagunera está cansada de quienes gobiernan para sus afines, los que durante años han convertido el Ayuntamiento en una agencia de colocación de afiliados y familiares, de los que siempre benefician a las mismas empresas y han demostrado una nefasta capacidad de gestión de lo público, que nos convirtió en uno de los municipios con más deuda de Canarias. La gente quiere cambio y lo vemos a diario en las redes sociales y en la calle, incluso en el mismo Consistorio, donde muchos empleados públicos desean otra forma de gestionar”.

-¿Por qué cree usted que CC tuvo tal desplome electoral en La Laguna en 2015?

“Un sistema político sin ideología, más allá de cierto barniz folclórico, se sustenta solo en las redes que se tejen con el propio ejercicio del poder. Durante años CC ha utilizado lo público como instrumento para sumar voluntades. Como dije antes, las empresas que prestan servicios para la Administración, las empresas públicas e incluso algunos entramados empresariales han servido como elemento para comprar afinidades. Las grabaciones del caso Corredor demuestran cómo se contrataba por interés político, un sistema que se ha visto muy tocado por la crisis económica. Esta situación es un secreto a voces, que la gente ve elección tras elección cuando te das cuenta de que casi el 100% de los apoderados e interventores de CC son empleados de administraciones públicas o de entidades que trabajan para las administraciones públicas. Hay una reacción muy potente contra eso, la gente quiere igualdad de oportunidades, transparencia y que se potencie a los más preparados o los que más necesitan un puesto de trabajo. Tener carné de CC no puede ser un criterio”.

-¿La Laguna puede ser la avanzadilla para lo que ocurra en otras instituciones?

“La Laguna es un municipio clave para CC. Sus dos caras más visibles, Fernando Clavijo y Ana Oramas, han sido alcaldes y tienen mucho que responder sobre los más de 105 millones de euros de deuda que dejaron, las miles de facturas sin pagar y casos como el de las galerías de Alcampo, Corredor, Grúas, Cooperativa de Tejina… No les interesa que se dé luz sobre su gestión, pero tampoco que se pueda demostrar que se puede gobernar mejor, de forma seria y responsable. Un Gobierno así en un municipio como La Laguna podría generar un efecto en cadena que permita un cambio a gran escala. Eso creo que es lo que más miedo da a los poderes políticos y económicos que hay detrás de CC”.

Rubens Ascanio, portavoz del grupo UNID@s se puede en el Ayuntamiento de La Laguna | Foto: SERGIO MÉNDEZ
Rubens Ascanio, portavoz del grupo UNID@s se puede en el Ayuntamiento de La Laguna | Foto: SERGIO MÉNDEZ

-En el Parlamento canario, ¿hasta dónde debe llegar Podemos para propiciar un cambio político? ¿Apoyar un Gobierno que incluya el PP es una línea roja o no?

“Evidentemente no soy portavoz de Podemos. Unid@s se puede es una confluencia que suma a personas de Podemos, Sí se puede, Izquierda Unida, Equo e independientes. Como no puede ser de otra manera, colaboramos con los compañeros y compañeras del Parlamento y del Cabildo, compartimos con ellos muchas esperanzas y formamos parte de la ola de cambio que llegó a las instituciones en 2015. Tienen por delante una fase política compleja y apasionante, en la que creo que están aportando muchas buenas propuestas, además de plantar cara a asunto muy graves, como la Ley del Suelo. Espero que aporten toda su energía para cambiar las cosas en Canarias, empezando por la injusta ley electoral. Estoy seguro de que tienen claro quién es la fuerza política que representa las políticas más agresivas contra la sociedad y el territorio en las Islas”.

-De la comisión de investigación del caso Grúas constituida en el Ayuntamiento lagunero, ¿qué primeras impresiones tiene?

“Con las grúas municipales tenemos otro buen ejemplo de mala gestión de lo público. En 2003 Fernando Clavijo privatizó un servicio que era público y aumentó su coste en 150.000 euros anuales. Esa privatización parece que sirvió para colocar a personas afines y acabó generando toda una serie de situaciones administrativas muy peligrosas para nuestro Ayuntamiento, pasando incluso por encima de los informes técnicos municipales. El estudio de la documentación y las declaraciones que estamos escuchando marcan un escenario que en nuestra opinión es el de que la gestión política pensó más en el interés de personas afines que en el servicio. Es la única explicación que encontramos a que con faltas muy graves del pliego de condiciones, más de 300.000 euros de deudas, impagos de nóminas a los trabajadores de más de un año y actividades como el desguace de vehículos del depósito municipal, el Gobierno lagunero les realizara un préstamo de 120.000 euros en contra de los informes del interventor, y les prorrogara el servicio cinco años más en agosto de 2014. No vamos a esperar a que concluya la Comisión de Grúas para trasladar los elementos que estamos recopilando a la Fiscalía, de eso estamos bastante seguros”.

-Usted ha dicho que en Tacoronte lo ocurrido con el edil tránsfuga es propio de “modelos políticos mafiosos donde las mayorías de gobierno no se ganan en las urnas, sino que se compran”.

“En un momento como este, quienes llevan décadas manejando el poder en Canarias parece que están dispuestos a lo que sea para mantenerlo, por eso hablo de prácticas mafiosas. En Tacoronte parece bastante evidente que se ha comprado la voluntad de un concejal para evitar un pacto de progreso que era posible. ¿Qué se ha ofrecido? No lo sabemos, pero parece evidente que un paso como este no es casual”.

-Y en La Laguna ¿ha notado movimientos en este sentido?

“En La Laguna también hay maniobras, como lo del documento de XTF para tratar de convertir en no adscritos a tres concejales claves para la moción. Son maniobras bastante chapuceras de momento, que si son usadas por el alcalde será la muestra del pánico que algunos tienen. Por desgracia, estas acciones antidemocráticas no son nuevas, ya sucedió en el pasado mandato con una edil que aseguró un tranquilo final de gobierno a Clavijo, o lo que se vivió en La Laguna ante el posible Gobierno de Santiago Pérez o durante la breve Alcaldía del PSOE a principios de los noventa. Esas artimañas, junto a la generación de bulos y campañas de desprestigio, son parte de los estertores de un sistema político que acaba. Tenemos claro que en esta fase nadie podrá decir que no hicimos todo lo posible para cambiar las cosas y lograr un mejor gobierno para La Laguna”.

-¿Y le ha sorprendido esta iniciativa de Corrales? Aunque él niega que quiera frustrar un cambio de Gobierno, en su escrito pide que los concejales de XTF pasen al grupo de los no adscritos…

“A lo que estamos asistiendo es a un intento de maniobrar desde las zonas más oscuras del poder en Tenerife para intentar dejar en entredicho la acción del nuevo Gobierno que se puede forjar en La Laguna. Solo puedo dejar claro que esos intentos son vanos, pues solo persiguen generar un estado de opinión contrario a la moción de censura, pero ese ruido y esa confusión no tienen nada que ver con el trabajo de los grupos que intentamos conformar una mayoría, con seriedad y con un programa de gobierno”.

-Precisamente, la portavoz de la gestora del PSOE se queja de que es una censura sin programa, si bien ustedes dicen que no es así…

“Es que es público y notorio. Queremos que el Ayuntamiento deje de ser moroso, que pague facturas en tiempo y forma, porque podremos movilizar hasta 30 millones que tenemos que dedicar a pagar toda la deuda de Fernando Clavijo; que sea un Ayuntamiento más transparente, que cuando se presente un escrito o solitud se sepa qué se hace con eso, pues hoy no se sabe, el silencio administrativo es total en el Consistorio. Queremos un Ayuntamiento que ponga todos los recursos disponibles para el bienestar social, con un plan de choque contra la pobreza y la exclusión social, pues ahora mismo no solo no se hace eso, sino que proporcionalmente se gasta menos en Bienestar Social que en el presupuesto del año 2010, por debajo del 10%”.

-Piden ustedes auditar los servicios públicos privatizados por CC en La Laguna. ¿Se huelen algo?

“Una de las grandes formas en que el Ayuntamiento invierte dinero es en servicios públicos privatizados, son partidas importantísimas, en servicios municipales donde al final estamos pagando un beneficio empresarial que no repercute en ninguna realidad concreta. Pero no solo eso, han servido de forma sistemática para colocar en el poder a los afines a Coalición Canaria en los últimos años, y me refiero a empresas de construcción, de jardinería, de limpieza… Desde luego, no ha existido un espacio para que se pueda presentar la gente en igualdad de condiciones, sino que el político de turno colocaba a una persona en base a la afinidad personal o política, y con todo eso tenemos que acabar”.

Un político que hace Historia

Rubens Ascanio encabezó una candidatura de partidos en La Laguna de la que forman parte IUC, Sí se puede, Equo y movimientos sociales, bajo el nombre genérico de Unid@s se puede. Nacido en Santa Cruz de Tenerife, relata que gran parte de su vida adulta la ha desarrollado en La Laguna, donde está la casa de sus abuelos y donde se licenció en Historia, con formación complementaria en patrimonio cultural. A los 17 años ya era miembro del Tagoror Ecologista Alternativo (TEA) y su época universitaria formó parte de la organización juvenil Azarug, así como del Sindicato de Estudiantes Canario (SEC) en la Universidad de La Laguna, donde fue uno de sus portavoces claustrales entre 1998-2001. Militó en Alternativa Popular Canaria (APC), bajo cuyas siglas fue candidato al Congreso de los Diputados en 2004 y al Parlamento canario en 2003 y 2007. Un partido que en 2006 se integró en Sí se puede, y, con ello, en la Asamblea Ciudadana Lagunera.

Ha sido responsable de comunicación y colaborador de las labores institucionales de Sí se puede en La Laguna. Proclama su creencia en “el compromiso político como herramienta de cambio colectivo, en las personas y en su capacidad de transformar la realidad”, y opina que “hace falta construir un mundo mejor desde abajo, desde los municipios, para que nuestros hijos tengan una vida mejor”. En las elecciones locales de 2015, la candidatura que lideró Ascanio se convirtió en la segunda más votada por los laguneros, con el 18,51% de los votos, lo que le otorgó seis ediles, superada solo por CC, que obtuvo el 23,9% y siete concejales.

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