
El arquitecto contratado por la comunidad de propietarios del edificio de Valle San Lorenzo que fue desalojado el pasado 21 de marzo, al ceder uno de los pilares del garaje, evaluará hoy la estructura del inmueble y de su informe dependerá el levantamiento o no de las medidas cautelares ordenadas por del Ayuntamiento. Si el informe es favorable, se da por seguro que el Consistorio procederá en las próximas horas a suspender la orden del precinto y se permitiría que los 25 residentes retornen a sus viviendas.
Uno de los propietarios explicó a este periódico que ayer se celebró una reunión en la que se les transmitió a los vecinos que las obras de reforzamiento de las columnas “marchan a muy buen ritmo”. “El pilar dañado está muy bien reforzado con doble hierro y una segunda columna se está reforzando; el resto está en buenas condiciones, aunque la zona del garaje seguirá apuntalada por seguridad”, explicó. Esta fuente señaló que, sobre las causas que provocaron el reventón del pilar, “aún no hay un motivo claro, aunque se sospecha que pudo ser como consecuencia de la humedad, pero no se puede asegurar”.
Fuentes municipales confirmaron que si el técnico contratado por los propietarios elabora un informe en el que garantiza la seguridad del bloque, situado en la calle Plaza San Lorenzo, el Ayuntamiento de Arona actuaría en consecuencia y permitiría el retorno a sus hogares de los propietarios e inquilinos.
susto de madrugada
El Ayuntamiento ordenó el desalojo del edificio después de que un vecino, cuando se disponía a coger su coche a primera hora de la mañana del 21 de marzo, comprobara que una columna del garaje “había reventado, como si la hubieran aplastado”. En ese momento dio la voz de alarma al vecindario y al administrador. Horas antes, de madrugada, esta persona había oído “un estallido, como un golpe seco que nos sobresaltó”, según relató a DIARIO DE AVISOS.
Tras la visita de los técnicos municipales estos comprobaron daños estructurales que aconsejaban desalojar las viviendas como medida preventiva y proceder a perimetrar el edificio por seguridad. Al día siguiente, los vecinos pudieron acceder durante unos minutos a sus viviendas, acompañados por agentes de la Policía Local, para recoger objetos personales y propiedades de primera necesidad. Un total de 16 personas quedaron alojadas en casas de familiares mientras que nueve, que carecían de otras opciones de alojamiento, fueron reubicadas por el Ayuntamiento en una instalación privada.
psicosis
Fuentes municipales reconocen que el derrumbamiento del edificio Julián José, ocurrido en Los Cristianos, el pasado 14 de abril de 2016, en el que fallecieron siete personas, ha desatado una cierta psicosis en el municipio y en toda la comarca Sur. De hecho, a media tarde de ayer se produjo una falsa alarma en otro inmueble del núcleo costero de Los Cristianos.




