eeuu

Una perra se roe una pata para liberarse tras 5 años encadenada

Había quedado abandonada en una casa deshabitada y era alimentada por los vecinos después de que su dueño fuera asesinado
Imagen de Treya en el hogar de acogida | Imagen: Stay Rescue
Imagen de Treya en el lugar del que fue rescatada | Imagen: Stay Rescue
Imagen de Treya en el lugar del que fue rescatada | Imagen: Stay Rescue

Una perra que había permanecido encadenada durante 5 años en una casa acabó royéndose su propia pata para poder liberarse.

Treya, que así se llama la perra, había quedado abandonada en una casa deshabitada y era alimentada por los vecinos después de que su dueño fuera asesinado.

La cadena se encontraba alrededor de su pezuña así que la perra decidió roerse la pata.

Treya ha sido rescatada y acogida por Stray Rescue, un albergue para animales en la ciudad de St. Louis, en los Estados Unidos, donde están trabajando en su rehabilitación.

Imagen de Treya en el hogar de acogida | Imagen: Stay Rescue
Imagen de Treya en el hogar de acogida | Imagen: Stay Rescue

Se desconoce por qué los vecinos no llamaron pidiendo ayuda antes, pero ahora se encuentra viviendo junto a una familia que trata de resocializarla haciéndola convivir con ellos y con otros perros.

La familia además está reuniendo dinero para ayudar a Treya con una prótesis para su pata.

En el albergue dicen sobre la perra: “En una ciudad muy violenta, un asesinato pueda afectar no sólo a los humanos, también a sus mascotas. Después de que su dueño fue asesinado hace 5 años, Treya ha vivido encadenada y absolutamente sola. En los inviernos, los vecinos le suministraban heno para mantenerla caliente y suficiente comida para que no muriera.”

Imagen de Treya en el lugar del que fue rescatada | Imagen: Stay Rescue
Imagen de Treya en el lugar del que fue rescatada | Imagen: Stay Rescue

“La única cosa que los vecinos no podían hacer era liberarla de la cadena que la mantenía atrapada, así que acabó royéndose la pata para poder liberarse.”

“El rescate no era fácil. Tenía pánico a los humanos por la falta de socialización sufrida, aislada en su propio y agonizante mundo, pero Donna pudo finalmente ganarse la confianza de la aterrada terrier.”

“Una vez de vuelta en el albergue con la perra, descubrieron que aparte de la evidente herida en la pata, sufría una infección de gusanos en el corazón.”

“Treya está ahora en un centro médico de acogida, un hogar con todas las comodidades que un perro pueda necesitar. ¡Y quién sabe!, después de que el tratamiento de los gusanos en su corazón se ha completado, una prótesis para su pata podría llegar en el futuro.”, concluye Donna.

TE PUEDE INTERESAR