
Habilidades y especialización para la búsqueda de empleo (HEBE). Así se denomina el proyecto con el que el Ayuntamiento de Santa Cruz ha logrado 221.771 euros procedentes de fondos europeos para el fomento del empleo juvenil. Esta iniciativa, en la que el Consistorio completa la financiación con 19.753 euros, está dirigida a jóvenes de entre 16 y 30 años, no integrados en los sistemas de educación y registrados en el fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil. El objetivo, que alcanza a 60 jóvenes, es impulsar la cualificación de las competencias profesionales de los participantes a través del desarrollo de itinerarios integrados de formación e inserción laboral. “Este grupo de edad ha visto como la mayoría de políticas públicas de empleo se han dirigido a desempleados de larga duración, con edades que superan los 45 años, y por tanto, de difícil inserción laboral. Un grupo que, por otra parte, tenemos que reconocer que son menos proclives a los cambios. Por eso hemos querido apostar por los jóvenes con este proyecto”, explicó a DIARIO DE AVISOS el edil de Promoción Económica, Alfonso Cabello, quien expresó su satisfacción por la consecución de estos fondos.
El edil detalló que existen cuatro perfiles distintos de beneficiarios: baja cualificación, formación especializada y con experiencia laboral. “La idea es mezclar a los cuatro en una fase cero del proyecto, en las que les ayudamos con competencias del tipo quién soy, cuál sería mi trabajo ideal o cuál sería mi estrategia de desarrollo profesional o vital. Le damos empoderamiento a través de un sistema de trabajo específico”.
Según Cabello lo que más se valora por parte del Ayuntamiento es que, con cargo al proyecto, “vamos a tener orientadores para hacerles seguimiento individualizados”. Una vez que se supere esa primera fase denominada La era de los valientes, se iniciará un itinerario concreto para cada uno de los perfiles.
Los cuatro itinerarios llevan aparejadas prácticas en empresas y, avanza Cabello, “es de las primeras veces que vamos a becar a los que asistan a clase”. Esta beca, detalla el edil de Promoción Económica, consiste en dar a los participantes entre 115 y 120 euros mensuales.
En cuanto a la formación que se les ofrece se va a apoyar en lo que ahora mismo demanda el mercado laboral en la capital. “Ahora mismo, para este perfil de jóvenes, lo que más salida tiene es la profesión de camareros. Solo en diciembre se firmaron en la capital 1.021 contratos en esta categoría profesional, de ahí la elección de las capacidades en este campo”.
Cabello defendió la importancia de este proyecto en un escenario en el que “la gran mayoría de convocatorias van dirigidas a mayores de 45 años, que son, sin duda, los que mayor peso específico tienen en el total parados, pero también, con mucha diferencia, también son los que más difícil tienen la inserción y los que menos proclives a introducir cambios estructurales en sus modelos y patrones de vida están. Por eso, un proyecto de estas características que nos permita trabajar de forma individualizada con un grupo de jóvenes entre 16 y 30 años, es tan importante”.
Está previsto que HEBE comience en septiembre y que, por tanto, la selección de los jóvenes, que se dividirán en grupos de 15, se realice a lo largo del verano. La duración es de ocho meses, incluyendo la selección y la entrega de documentación final y no hay compromisos de inserción laboral.
“Estamos obsesionados con la inserción de los mayores de 45”
Alfonso Cabello es consciente de que los parados de larga duración, mayores de 45 años, son los que mayor peso tienen dentro del número total de desempleados y que, por ello, la gran mayoría de las políticas activas de empleo se dirijan a este grupo. Pero, sin embargo, para Cabello, en Santa Cruz, se está encontrando con un problema sistemático en algunos grupos dentro de esta edad. “Estamos obsesionados con los mayores de 45 años de larga duración, y tenemos que ser conscientes de que existe un grupo de esa edad que no quiere trabajar”. El edil apoya su reflexión en que “cada vez que hacemos un proyecto con ellos tenemos problemas para que se integren en las clases de formación o simplemente no vienen y los cierto es que nos van tumbando los indicadores”.
Por eso, “este proyecto HEBE nos permite trabajar con un perfil diferente al que van la gran mayoría de las convocatorias y con el que esperamos buenos resultados”.




