
Juliano Rodgers, de 14 meses de edad, contrajo la infección causada por un virus herpes simple después de que un amigo de la familia, propenso al herpes labial, le diera un beso.
A pesar de que un herpes de este tipo es una pequeña herida incómoda que aparece alrededor de la boca, en el caso de los lactantes es potencialmente peligrosa.
Según informa el diario ‘Metro’, el bebé fue ingresado de urgencias en un centro hospitalario de Estados Unidos durante una semana, debido a la aparición de dolorosas llagas y ampollas.
La madre del pequeño, una estadounidense de 28 años, ha manifestado que “al principio los médicos suponían que tenía una gripe. Sin embargo, las ampollas continuaron propagándose y su estado empeoró”.
“Las heridas fueron creciendo incluso fuera de la boca, llegando a cubrir las manos, el cuello y el estómago. Como madre es muy difícil ver a tu hijo padeciendo tanto dolor”, añadió.
Afortunadamente, tras ser tratado con antibióticos, el bebé Juliano se encuentra en fase de recuperación.





