
Por J. M. / L. D.
Con cerca de 16 horas de retraso llegaron en la noche de ayer los pasajeros del buque Albayzin de la naviera Trasmediterránea, después de que el pasado miércoles el barco sufriera un incidente eléctrico a su llegada a Lanzarote. La nave, procedente de Cádiz, transportaba a cerca de 290 pasajeros, como confirmó la propia compañía, pero apenas una treintena de personas, aproximadamente, vivió dentro del barco las consecuencias del retraso hasta llegar a su destino final: la Isla Bonita. Pese a que a se tenía que haber atracado sobre las 08.00 horas de ayer, la avería y los retrasos causados por el incidente provocaron que llegaran la pasada medianoche, lo que desembocó en el malestar de buena parte de los pasajeros.
De hecho, este medio pudo hablar con algunas de las personas que se encontraban dentro del buque, quienes criticaron algunos aspectos de la gestión llevada a cabo por la empresa. “Los más perjudicados hemos sido los viajeros de las islas menores”, aseguró uno de ellos. Además, confirmó que ya han solicitado la documentación necesaria para presentar hojas de reclamaciones. Se da la circunstancia de que algunas de estas personas que embarcaron en Cádiz iniciaron mucho antes su viaje de retorno, trasladándose en coche desde la Península e incluso desde Italia.
La odisea de este barco, que cubre la ruta Cádiz-Canarias, se inició a última hora del miércoles, cuando sufrió una avería eléctrica que se solucionó durante la navegación, según explicó la compañía. La intervención de los técnicos permitió que el buque llegara a Arrecife por sus propios medios a la 1.45 hora local, con retraso sobre su horario habitual a esta primera escala de la línea. “Durante este periodo no hubo riesgo alguno para la integridad del barco”, aseguró la empresa. Una vez atracado en Lanzarote, según señalaron los pasajeros, se ofreció solo la oportunidad de viajar con Naviera Armas a aquellas personas que se dirigían tanto a Gran Canaria como a Tenerife (unos 230), pero esta posibilidad, según denuncian, no fue ofertada a aquellos cuyo destino era la capital palmera. “Luego, a los que viajamos a La Palma nos ofrecieron ir en avión, pero avisaron con tan solo media hora para desplazarnos al aeropuerto y coger el último vuelo posible, además de que la mayoría íbamos con un vehículo”, narró uno de los afectados. Asimismo, destacó que la comunicación sobre el incidente y el estado del buque -sin aire acondicionado ni agua para el aseo- dejaron mucho que desear, pero reconoció que el trato por parte de la tripulación fue bastante servicial y a los pasajeros que no habían contratado camarote se les asignó uno de inmediato.
Finalmente, tras solventar la avería, el barco partió desde Lanzarote en la madrugada de ayer, con destino a Gran Canaria y luego a Tenerife (donde atracó a primera hora de la tarde), para finalizar su recorrido, a medianoche, en la Isla Bonita. La idea es que el Albayzin pueda retomar desde hoy sus horarios habituales en su ruta.
La empresa aseguró que durante el proceso de reparación y llegada al puerto los pasajeros tuvieron a su disposición, además de los servicios habituales de restauración, servicios extras de consumición.




