
Una de las quejas más repetidas, de las muchas que reciben los servicios sociales de la capital, es la falta de atención una vez que las Unidades de Trabajo Social (UTS) cumplen con su horario de apertura al público. Esto supone que por las tardes, noches, fines de semana y festivos, son otros recursos los que atienden estas urgencias.
Desahucios, situaciones límites con menores, ayudas de alimentos, cortes de luz o agua… todas estas situaciones que se dan fuera de horario de oficina, son las que el IMAS se ha comprometido a atender con la puesta en marcha, en la segunda mitad de 2018, de un dispositivo de emergencias en el que, al menos, un trabajador social, un auxiliar y un educador o psicólogo, se encargarán de atender estas urgencias.
Así lo explicó el concejal de Asuntos Sociales, Óscar García (PP), quien avanzó que el presupuesto para este servicio es de 277.000 euros. Además se la dotará con un vehículo para acudir a los domicilios.





